El astro portugués Cristiano Ronaldo hizo historia una vez más, aunque esta vez fuera de las canchas. El delantero del Al-Nassr de Arabia Saudita se convirtió en el primer futbolista en alcanzar una fortuna superior a los 1.400 millones de dólares, según un informe de Bloomberg, que lo ubica entre los atletas más ricos del planeta.

La cifra récord se consolidó tras la renovación de su contrato con el club saudí, que incluye un salario anual de 200 millones de dólares libres de impuestos y una participación accionaria en la institución. El acuerdo, firmado en junio, marcó un antes y un después en la economía del deporte mundial.

El medio estadounidense señala que la extensión contractual no solo representa el mayor ingreso deportivo vigente, sino que amplía la distancia entre Ronaldo y otros referentes globales como Lionel Messi, quien percibe unos 20 millones de dólares anuales en el Inter Miami, una décima parte del monto del portugués.

De Madeira al mundo

Nacido en Madeira, en una familia de recursos modestos, Ronaldo abandonó la escuela a los 14 años para dedicarse al fútbol. Desde entonces, su carrera pasó por el Sporting de Lisboa, el Manchester United, el Real Madrid y la Juventus, consolidando una imagen internacional única.

Hoy, su nombre identifica al Aeropuerto Internacional de Madeira, al Museo CR7 y al Hotel Pestana CR7, emblemas de una marca personal que combina deporte, negocios y turismo.

Inversiones y gestión patrimonial

La fortuna de Ronaldo no se limita a los contratos deportivos. A través de la firma LMcapital Wealth Management, dirigida por su asesor Miguel Marques, gestiona inversiones en Portugal por más de 1.400 millones de euros.

Posee propiedades en Lisboa, Madeira y el exclusivo Quinta da Marinha, donde construye una mansión valuada en unos 20 millones de euros. Además, invierte en hoteles, gimnasios y centros deportivos, y recientemente incursionó en el pádel con la adquisición del Lisboa Racket Center.

El poder de la marca CR7

Con más de 660 millones de seguidores en Instagram, Ronaldo es también el influencer más seguido del mundo, lo que multiplica su valor comercial. Contratos con Nike, Armani y Castrol, junto con campañas exclusivas, han potenciado su imagen hasta convertirlo en un fenómeno global de marketing.

Su llegada al fútbol saudí impulsó la popularidad de la Saudi Pro League, atrajo patrocinadores internacionales y agotó localidades en sus primeros partidos.

Un nuevo modelo de deportista

El contrato con el Al-Nassr incluye una participación del 15% en el club, lo que le abre las puertas a la gestión deportiva y sienta las bases de su futuro como empresario del fútbol, en línea con figuras como David Beckham.

En la comparación con otros atletas multimillonarios —como Roger Federer o Michael Jordan—, Ronaldo se distingue porque su riqueza proviene principalmente de salarios y premios deportivos, no de inversiones post-retiro.

A los 40 años, el portugués sigue activo y planea cerrar su carrera en Arabia Saudita, donde alcanzó el hito que lo convirtió en el primer futbolista billonario de la historia.