Quiebra de Sancor: 6 empresas locales y extranjeras compiten por comprar el gigante lácteo
Seis empresas compiten por quedarse con los activos de SanCor tras la quiebra de la histórica cooperativa, que arrastra una deuda cercana a los 120 millones de dólares y años de crisis financiera y productiva. La Justicia santafesina ya comenzó el proceso de evaluación de ofertas mientras la empresa continúa operando bajo supervisión judicial.
La primera reunión oficial entre los potenciales compradores y las autoridades del proceso se realizó en la sede central de Sunchales. Allí se expuso el estado actual de la compañía y los lineamientos previstos para la venta de las plantas industriales y los activos restantes.
Entre los interesados aparecen Savencia, dueña de Milkaut; Adecoagro, fabricante de Las Tres Niñas; Punta del Agua; Elcor, propietaria de La Tonadita; La Tarantela y el empresario Gustavo Scaglione, dueño de Telefe y medios en Rosario, Salta, Tucumán, Bahía Blanca y parte del Grupo América.
Según trascendió, la intención es vender el paquete completo de activos y no dividir las unidades productivas. “La propuesta es que el que compra, compra todo”, señalaron fuentes vinculadas al proceso.
La supervisión quedó en manos del juez Marcelo Gelcich, junto a la sindicatura encabezada por el doctor Pacheco Huber y la coadministradora Lucila Prono. El objetivo es avanzar en una salida que contemple tanto el pago a acreedores como el impacto laboral y social de la crisis.
La quiebra de SanCor fue decretada por la Justicia santafesina a fines de abril, luego del fracaso del concurso preventivo iniciado en febrero de 2025. El magistrado definió el caso como una “quiebra indirecta por frustración anticipada” y sostuvo que la empresa “no resulta económicamente viable en el mediano plazo”.
El expediente detalla una deuda postconcursal superior a los $6.300 millones en obligaciones impositivas y previsionales, además de más de $12.700 millones en salarios adeudados entre mayo de 2025 y enero de 2026. A eso se suman compromisos pendientes con obras sociales, ART y sindicatos.
Pese a la quiebra, la Justicia autorizó la continuidad operativa para evitar un impacto mayor sobre los 914 trabajadores y los acreedores laborales. Actualmente, las seis plantas industriales de la empresa funcionan muy por debajo de su capacidad instalada.
La planta de San Guillermo permanece paralizada desde diciembre de 2025, mientras que otras unidades trabajan con fuertes limitaciones operativas y problemas de rentabilidad. Solo las plantas de Devoto y La Carlota se acercan a niveles normales de producción, aunque continúan siendo deficitarias.
La caída de SanCor se profundizó desde 2019, cuando comenzó a desplomarse el procesamiento de leche y las ventas. La cooperativa, que llegó a procesar más de 3 millones de litros diarios en sus mejores años, apenas alcanzó los 500 mil litros por día durante el último año.
El deterioro financiero, la pérdida de contratos, las interrupciones en la producción y la imposibilidad de sostener la estructura de costos llevaron a la histórica láctea a un escenario crítico que ahora desembocó en la venta total de sus activos.

