El BCRA confirmó que mantendrá el cepo cambiario a las empresas: cuáles son las restricciones que siguen vigentes
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aseguró que el Gobierno no tiene entre sus prioridades eliminar las restricciones cambiarias que aún pesan sobre las empresas y dejó abierta la posibilidad de que el actual esquema del cepo continúe vigente para las personas jurídicas. La definición volvió a encender el debate sobre el futuro del mercado cambiario y el impacto que las limitaciones generan sobre la actividad económica y la inversión.
Durante una conferencia de prensa realizada este lunes, Bausili afirmó que la principal preocupación oficial pasa por el funcionamiento del comercio exterior y no por habilitar a las compañías a comprar dólares para atesoramiento. “No está entre nuestras prioridades eliminar las restricciones cambiarias para las empresas o que las personas jurídicas puedan atesorar dólares”, sostuvo el titular del BCRA.
Las declaraciones confirmaron que el Gobierno de Javier Milei mantendrá, al menos por ahora, buena parte del esquema de controles cambiarios heredado. Actualmente, las empresas continúan enfrentando restricciones para acceder al mercado oficial de cambios tanto para importar bienes como para cancelar deudas, girar dividendos o adquirir divisas para ahorro.
En el caso de las importaciones, las compañías deben ajustarse a cronogramas específicos que regulan cuándo pueden acceder a los dólares oficiales. En muchos casos, los pagos no se habilitan de manera inmediata y las empresas deben financiar operaciones con capital propio o mediante créditos comerciales hasta que se cumplan los plazos establecidos por el Banco Central.
El esquema también mantiene diferencias entre operaciones de servicios realizadas entre empresas vinculadas y no vinculadas. Mientras los pagos entre firmas sin relación societaria tienen un acceso relativamente más flexible, las compañías vinculadas deben esperar 90 días para cancelar operaciones a través del mercado oficial.
Otro de los puntos centrales del cepo sigue siendo la denominada “restricción cruzada”. Las empresas que compran dólares en el mercado oficial quedan impedidas durante 90 días de operar dólar MEP o contado con liquidación. La medida busca evitar maniobras de arbitraje entre distintos tipos de cambio financieros y oficiales.
Las limitaciones también continúan sobre la denominada deuda intercompany, es decir, los compromisos financieros entre empresas vinculadas. Las obligaciones previas a diciembre de 2023 mantienen severas restricciones y muchas veces deben canalizarse mediante instrumentos específicos como el Bopreal impulsado por el Banco Central.
En los nuevos endeudamientos externos, el pago de intereses quedó habilitado bajo determinadas condiciones, aunque el acceso a dólares para cancelar capital sigue sujeto a fuertes controles. Entre los requisitos exigidos aparecen la vida promedio mínima de la deuda y la acreditación previa del ingreso de divisas al país.
Las empresas tampoco pueden comprar dólares oficiales para atesoramiento, una restricción que obliga a muchas compañías a mantener excedentes en pesos o buscar instrumentos financieros alternativos para resguardar liquidez sin acceder directamente a moneda extranjera.
En paralelo, continúan vigentes restricciones sobre el giro de utilidades y dividendos al exterior. Solo se permite transferir ganancias generadas desde ejercicios cerrados a partir de 2025, mientras que los fondos acumulados de años anteriores permanecen bloqueados. Este punto aparece como una de las principales preocupaciones planteadas por inversores extranjeros.
Además, el Banco Central mantiene exigencias adicionales para las transferencias de dólares al exterior. Las empresas deben presentar declaraciones juradas comprometiéndose a no operar títulos con liquidación en moneda extranjera durante los 90 días posteriores a la operación.
El esquema de controles también sigue respaldado por el Decreto 609/2019, que obliga a liquidar en el mercado oficial los dólares provenientes de exportaciones dentro de plazos específicos. La medida apunta a garantizar oferta de divisas y reforzar las reservas internacionales.
La discusión sobre el futuro del cepo generó recientemente un fuerte cruce entre el ex ministro de Economía Domingo Cavallo y el actual titular del Palacio de Hacienda, Luis Caputo. Cavallo sostuvo que para reducir el riesgo país y recuperar plenamente el acceso al financiamiento será necesario levantar las restricciones cambiarias y permitir la libre circulación de capitales.
Las críticas del ex funcionario fueron respondidas tanto por Caputo como por Milei. El Presidente cuestionó la gestión económica de Cavallo en los años 90 y comienzos de los 2000, mientras que el ministro de Economía aseguró que la situación actual es más manejable y defendió el rumbo adoptado por el Gobierno en materia cambiaria.
