Rosario Central eliminó a Racing en una noche cargada de tensión, polémicas y reclamos contra el arbitraje. El Canalla se impuso 2 a 1 en el alargue en el Gigante de Arroyito y se clasificó a las semifinales del Torneo Apertura, donde ahora enfrentará a River Plate en el Monumental. El partido tuvo de todo: intervención constante del VAR, dos expulsados en la Academia, protestas encendidas y fuertes declaraciones tras el final.

El equipo rosarino terminó festejando después de un encuentro caliente desde el arranque. Racing había golpeado primero en el primer tiempo con un gol de Matías Zaracho, en un trámite parejo y disputado. Sin embargo, el conjunto dirigido por Ariel Holan reaccionó en el complemento y empezó a inclinar la cancha ante una Academia que fue perdiendo el control del partido.

Uno de los momentos más discutidos de la noche llegó cuando el VAR anuló un gol de Alejo Véliz por un offside milimétrico. La revisión demoró varios minutos y generó fuertes protestas en el estadio. Poco después, Rosario Central encontró el empate: Ángel Di María ejecutó un córner preciso y Gastón Ávila apareció de cabeza para poner el 1 a 1.

La jugada que terminó de cambiar el desarrollo ocurrió minutos más tarde. Adrián “Maravilla” Martínez golpeó a Emanuel Coronel y el árbitro Darío Herrera, tras revisar la acción en el VAR, cambió la amarilla inicial por roja directa. Racing quedó con diez hombres y comenzó a sufrir físicamente el partido.

El desgaste se profundizó en el alargue. Marco Di Césare vio la segunda amarilla tras una fuerte infracción sobre Enzo Copetti y la Academia terminó con nueve jugadores. En medio de un clima totalmente desbordado, Rosario Central aprovechó la ventaja numérica y liquidó la serie con un gol de Copetti, que cumplió con la ley del ex y sentenció el 2 a 1 definitivo.

Después del partido, el enojo explotó en Racing. El presidente Diego Milito habló públicamente y apuntó contra el arbitraje. “Nos sentimos robados. El fútbol argentino está roto”, lanzó el dirigente, muy crítico con las decisiones de Herrera y del VAR.

La bronca también se reflejó en las redes sociales del club de Avellaneda. Racing publicó una imagen editada del partido con la cancha inclinada y la pelota en los pies del árbitro, en una clara ironía contra el arbitraje de la noche.

Con este triunfo, Rosario Central sigue en carrera y ahora irá por otro desafío de peso frente a River Plate, en una semifinal que promete máxima tensión y clima de final anticipada.