El mercado automotor argentino podría estabilizarse este año en torno a las 600.000 unidades vendidas, de acuerdo con un informe de BBVA Research que proyecta una etapa de normalización después del repunte registrado en 2025.

El reporte sostuvo que esa proyección se apoya en la recuperación del crédito prendario, una mejora en la accesibilidad para comprar un 0 km y un escenario macroeconómico más previsible. Según el banco, esos factores permitieron dejar atrás el piso de 400.000 unidades de 2024 y acercarse otra vez a volúmenes históricos.

Uno de los datos que destacó el informe es la caída en la cantidad de salarios necesarios para comprar un auto nuevo. Mientras en 2023 hacían falta 45 sueldos mensuales al tipo de cambio oficial, en 2025 esa relación bajó a 23. Para el análisis, esa mejora fue una de las claves detrás del regreso de la demanda.

Crédito, salarios y más oferta importada

BBVA marcó que el crédito prendario volvió a ganar terreno como principal herramienta de financiamiento. En 2025, los préstamos para compra de vehículos crecieron más de 100% interanual y se transformaron en uno de los motores de la recuperación del sector. El leasing también mostró avances, aunque todavía con una participación menor.

Al mismo tiempo, el mercado cambió su composición. La mayor apertura comercial y la llegada de nuevas marcas asiáticas y europeas impulsaron con fuerza a los importados, que aumentaron 94% interanual en patentamientos durante 2025.

Ese movimiento convivió con una industria local cada vez más concentrada en utilitarios. Según el informe, ese tipo de vehículos explicó cerca del 60% de la producción nacional y casi el 70% de las exportaciones automotrices. En cambio, los autos tradicionales perdieron peso dentro de la estructura fabril argentina.

Motos firmes y eléctricos todavía lejos

El reporte también señaló que las motos mostraron una resistencia mayor a la volatilidad que los autos. En producción y ventas, el segmento mantuvo un mejor desempeño gracias a una demanda más vinculada a la movilidad urbana y a menores barreras de acceso.

En paralelo, los vehículos híbridos y eléctricos siguieron ganando participación, aunque todavía desde niveles bajos. Para 2025 representaron 4,4% del total de patentamientos, una cifra récord para la Argentina, pero todavía muy lejos de otros mercados.

Los límites de la recuperación

BBVA advirtió que el crecimiento del mercado automotor también profundizó el déficit externo del sector, por el peso cada vez mayor de los importados y la capacidad limitada de exportación. Ese punto aparece como uno de los principales riesgos para sostener la mejora.

El banco planteó que el desafío de fondo pasa por fortalecer la competitividad local, diversificar la producción e incorporar tecnología, sobre todo en el segmento de híbridos y eléctricos. En ese equilibrio entre crédito, salarios, importaciones y producción local se jugará buena parte del desempeño automotor de 2026.