Los empresarios Cristóbal López y Fabián De Sousa rechazaron haber pagado $14 millones en sobornos y acusaron al financista arrepentido Ernesto Clarens de haber modificado su versión para involucrar a la constructora CPC en la causa Cuadernos. Ambos declararon ante el Tribunal Oral Federal 7, donde el juicio seguirá el próximo martes.

López sostuvo que a su grupo lo metieron “con alevosía” en el expediente y afirmó que la acusación fue armada para sacar de la causa a otro grupo empresario. De Sousa, por su parte, aseguró que nunca pagaron dinero a funcionarios ni a intermediarios y remarcó que no tiene “nada que ocultar”.

La defensa de Cristóbal López

Durante su indagatoria, López dijo que la causa “es totalmente falsa y armada” y centró parte de su descargo en las declaraciones de Clarens. Recordó que, en una primera exposición como imputado colaborador, el financista había dicho que no lo conocía porque él tenía “línea directa”, pero que sí había mencionado al grupo Petersen.

Según el empresario, seis días después Clarens modificó esa parte de su relato y retiró a Sebastián Eskenazi de la acusación. López afirmó que luego hubo presión judicial para que cambiara otra vez su versión y que, en ese nuevo acuerdo, apareció “mágicamente” CPC en una planilla supuestamente guardada en una computadora que nunca fue aportada.

También cuestionó una declaración posterior en la que Clarens habría dicho que se había confundido entre PTC y CPC. López sostuvo que en el ambiente empresario la firma vinculada a los Eskenazi nunca era conocida como PTC, sino como grupo Petersen, y que con ese movimiento “terminan de sacar a la familia Eskenazi y nos entierran a nosotros”.

Sobre la cifra atribuida a la supuesta maniobra, fue tajante: “Catorce millones de pesos dijo el amigo Clarens que le dimos. Eran más de tres millones de dólares en ese momento. Es ridículo”.

“No tengo nada que ocultar”, dijo De Sousa

Fabián De Sousa también negó cualquier vínculo con pagos ilegales. “Jamás le pagamos al Gobierno, jamás le pagamos a funcionarios públicos. Y jamás le entregamos dinero a través de interpósita persona en representación de funcionarios”, aseguró ante el tribunal.

El empresario dijo que su presencia en el juicio le resulta extraña porque nadie lo mencionó directamente y sostuvo que fue incorporado a la causa por decisión del juez y del fiscal. También repasó cómo se enteró del expediente mientras estaba detenido por la causa Oil Combustibles. Y señaló que el proceso que atravesó en aquel momento fue “absolutamente traumático”.

De Sousa afirmó que no conoce a Clarens, que nunca tuvo trato comercial ni personal con él y que las empresas del Grupo Indalo jamás trabajaron con sus cooperativas de crédito. “La única vez que lo vi fue en este juicio”, afirmó.

El juicio seguirá el martes

La audiencia formó parte de una nueva ronda de indagatorias en la causa Cuadernos. En la que se investigan presuntos pagos de empresarios a exfuncionarios a cambio de contratos de obra pública durante los gobiernos kirchneristas.

El debate oral está a cargo del Tribunal Oral Federal 7, integrado por los jueces Fernando Canero, Germán Castelli y Enrique Méndez Signori. La acusación está representada por la fiscal Fabiana León y la querella de la Unidad de Información Financiera.

El proceso continuará el próximo martes desde las 8.30. Una vez terminada esta etapa de declaraciones indagatorias, comenzará la ronda de testigos.