Karina Milei empezó a mover la mesa electoral de 2027 con gobernadores aliados
La secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, activó los primeros contactos políticos con gobernadores aliados de cara a las elecciones presidenciales de 2027. En el oficialismo ya comenzó a funcionar una mesa de trabajo para discutir escenarios futuros, aunque las definiciones de fondo quedarían para después del Mundial de 2026.
Ese armado incluye al ministro del Interior, Diego Santilli; a Eduardo “Lule” Menem, subsecretario de Gestión Institucional y armador nacional del espacio; y a Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados y vice partidario, aunque no estuvo en la primera reunión. La intención es abrir conversaciones con todos los mandatarios provinciales que hoy mantienen sintonía con la Casa Rosada.
El primer encuentro en Balcarce 50
La primera reunión se realizó este martes en el despacho del Ministerio del Interior, en la planta baja de la Casa Rosada. Allí fueron recibidos los gobernadores Rogelio Frigerio, de Entre Ríos, y Alfredo Cornejo, de Mendoza, dos de los mandatarios que ya habían cerrado acuerdos electorales con el oficialismo en 2025.
El encuentro combinó temas de gestión con una primera aproximación política hacia 2027. En el oficialismo reconocen que se trató de una charla inicial, todavía sin definiciones cerradas, pero útil para empezar a ordenar el vínculo con aliados que pueden ser clave en la próxima disputa nacional.
Los gobernadores que siguen en carpeta
Después de ese primer contacto, el oficialismo prevé avanzar con otros mandatarios. Entre los nombres que aparecen en la lista figuran Marcelo Orrego, de San Juan; Claudio Poggi, de San Luis; y Leandro Zdero, de Chaco.
La apuesta es sostener y ampliar el esquema de alianzas que La Libertad Avanza empezó a tejer en 2025. En ese marco, el objetivo no es sólo consolidar apoyos legislativos, sino también tender puentes para el armado político de los próximos años.
Las definiciones, después del Mundial
Aunque el movimiento ya empezó, en el espacio libertario aseguran que las decisiones más concretas quedarán postergadas hasta después del Mundial 2026, que se jugará entre junio y julio. La lectura interna es que durante ese período la agenda política perderá centralidad y que ningún espacio tendrá demasiado margen para instalar discusiones electorales de fondo.
Por eso, la mesa recién ahora comenzó con conversaciones preliminares. La idea es dejar abiertos los canales con los gobernadores aliados y retomar el diseño político con más intensidad una vez terminado el torneo.
El calendario y las alianzas provinciales
Dentro del oficialismo también sigue presente otra discusión: la del calendario electoral en las provincias. En la Casa Rosada miran con desconfianza cualquier intento de adelantar elecciones locales, salvo que eso ocurra dentro de un acuerdo formal con La Libertad Avanza.
Ese criterio forma parte de una estrategia más amplia. El Gobierno busca que las provincias aliadas no sólo acompañen en el Congreso, sino que también empiecen a definir una hoja de ruta común hacia 2027.
La reforma política, en paralelo
Mientras se ponen en marcha esos contactos, en Balcarce 50 también avanzan con una reforma política más amplia. Entre los cambios que analiza el oficialismo figuran la eliminación de las PASO y una modificación del sistema de financiamiento de los partidos.
Ese proyecto todavía no tiene un texto final cerrado y anticipa resistencias de sectores opositores. Aun así, forma parte del mismo movimiento: la Casa Rosada ya empezó a pensar no sólo la próxima disputa electoral, sino también las reglas con las que pretende jugarla.
