El Banco Central investiga un circuito de operaciones con divisas que, según documentación oficial, movió al menos US$900 millones entre 2022 y 2023 y cuya trazabilidad se perdió en distintos tramos. La pesquisa se apoya en sumarios financieros y también avanza en la Justicia, donde buscan reconstruir la ruta del dinero y determinar quiénes debían controlar esas transferencias.

El caso tomó mayor visibilidad a fines del año pasado, cuando hubo allanamientos en el Banco Central tras informes de la Unidad de Información Financiera y de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos. En paralelo, la autoridad monetaria abrió cinco procedimientos internos para establecer si funcionarios incurrieron en incumplimientos al Código de Ética o a la ley de ética pública.

Las casas de cambio bajo investigación

Según publicó La Nación, dos de los expedientes ya eran conocidos: el de Gallo Cambios, por operaciones por US$474 millones, y el de Mega Latina, por otros US$466 millones. A esos casos ahora se sumó Stema Cambios, señalada como proveedora de dólares para ambas firmas dentro de un circuito que también involucró a entidades bancarias.

En uno de los sumarios firmados por la Superintendencia de Entidades Financieras y Cambiarias, a cargo de Juan Curutchet, se indicó que Stema habría comprado divisas a valor oficial entre enero y junio de 2023 para luego venderlas a otros operadores que no justificaron el origen de los fondos y que, a su vez, abastecieron a otras entidades. La sospecha central es que parte de esos dólares pudo terminar en el mercado paralelo.

Cómo funcionaba la operatoria investigada

Las maniobras ocurrieron en un contexto de cepo cambiario, restricciones para acceder al dólar oficial y una brecha amplia con el blue. Ese escenario, según la investigación, creaba condiciones para el llamado “rulo”: comprar barato en el mercado oficial y vender más caro fuera de ese circuito.

La documentación menciona también a Arg Exchange, la casa de cambio vinculada a Elías Piccirillo. Sumadas por separado, las ventas bajo análisis llegan a US$1.371 millones, aunque al descontar los giros cruzados entre las propias entidades la cifra se reduce a unos US$900 millones. El punto que disparó las alertas fue la pérdida de trazabilidad: casas de cambio que recibían pesos, pero no registraban operaciones de venta de divisas que explicaran esos movimientos.

El rol de un banco y la salida en efectivo

Uno de los nombres que aparece en los expedientes es el Banco de Servicios y Transacciones (BST). En el sumario contra Stema figura como uno de los primeros vendedores de dólares: la casa de cambio le compró US$180,05 millones entre enero y junio de 2023. El documento sostiene que esos dólares fueron retirados en efectivo, lo que hizo perder la trazabilidad bancaria de la moneda extranjera.

En el caso de Mega Latina, el Banco Central señaló que la firma compró principalmente dólares al mismo banco por unos US$327 millones. Parte de esos billetes también habría sido retirada por caja. El BST sostuvo que esas operaciones fueron previas a los sumarios y que se realizaron dentro de la normativa vigente del Banco Central.

Transferencias, pesos sin respaldo y préstamos en dólares

La investigación también detectó que algunas casas de cambio recibían transferencias en pesos sin registrar operaciones de cambio a su nombre. Como ejemplo, Andie SRL, que habría comprado casi US$4,5 millones a Stema y US$84,4 millones a Gallo Cambios, además de haber recibido más de $27.217 millones en pocos días. Otro caso citado fue el de Soy Vos SAS, con ingresos por más de $6.343 millones.

A eso se agregó otra operatoria bajo sospecha: préstamos o mutuos en dólares a personas físicas. Uno de los sumarios revisados por el diario registró transferencias por US$9,8 millones a 53 personas entre febrero y abril de 2023. Entre los destinatarios, según el cruce de datos, había beneficiarios de la AUH y monotributistas, lo que abrió nuevas preguntas sobre la consistencia económica de esas operaciones.

Una investigación que ahora busca responsabilidades

Mientras las casas de cambio sostienen en su defensa que actuaron dentro de la normativa, la pesquisa judicial intenta determinar hasta dónde llegaba el circuito y quiénes eran responsables de controlarlo. El Banco Central, por su parte, no sólo puso bajo análisis a las entidades involucradas, sino también a funcionarios que pudieron haber fallado en los mecanismos de supervisión.

El caso mezcla sumarios administrativos, sospechas sobre el mercado blue, movimientos millonarios sin trazabilidad clara y una pregunta de fondo que ahora empieza a correr en tribunales: cómo pudo operar durante tanto tiempo un circuito de dólares de semejante magnitud sin controles eficaces.