Cinco médicos que evaluaron a Diego Armando Maradona antes de su muerte declararán este jueves en el juicio que busca determinar las responsabilidades penales por el fallecimiento del exfutbolista. Los testimonios podrían resultar clave para reconstruir las decisiones médicas tomadas durante las semanas previas al 25 de noviembre de 2020.

La audiencia comenzó con la declaración de Carlos Cassinelli, director de Medicina Legal de la Policía Científica bonaerense y uno de los profesionales que participó de la autopsia realizada al cuerpo de Maradona. Ante el tribunal, el profesional sostuvo que el exjugador presentaba un “edema generalizado” y aseguró que “tenía agua por todo el cuerpo”. Además, describió la presencia de un “falso hongo de espuma” en la boca, un signo compatible con una insuficiencia cardíaca.

También habló de una posible agonía de 12 horas y que Maradona murió al mediodía. “Es lo que interpretamos nosotros”, sostuvo. También dijo que “la autopsia comenzó a las 19″ del 25 de noviembre y que la muerte se habría producido “entre 7 y 10 horas antes”. “Esto nos ubica en un horario de muerte de entre las 9 y las 12 h, explicó.

Los fiscales Patricio Ferrari y Cosme Irribarren sostienen que estos elementos fortalecen la hipótesis de que Maradona atravesó varias horas sin controles médicos adecuados antes de morir en la vivienda donde cumplía internación domiciliaria.

Durante la jornada también fueron convocados Guillermo Burry, Marcos Correa, Óscar Franco, Martín Cesarini y Flavio Tunessi, profesionales que intervinieron cuando Maradona fue internado el 2 de noviembre de 2020 en el sanatorio Ipensa de La Plata.

En aquella oportunidad, el exentrenador de Gimnasia y Esgrima La Plata había mostrado un deterioro físico evidente durante el homenaje por su cumpleaños número 60.

Según trascendió en el juicio anterior —que fue anulado en mayo de 2025— varios de esos médicos consideraban que no era necesario operar el hematoma subdural detectado en Maradona. Sin embargo, el neurocirujano Leopoldo Luque impulsó la intervención quirúrgica en una clínica de Olivos.

“El paciente tenía que seguir en observación, pero no operarse”, había declarado Guillermo Burry. Por su parte, Martín Cesarini sostuvo: “El paciente no demostraba un riesgo ni una emergencia quirúrgica”. Aunque aquellas declaraciones quedaron sin validez tras la nulidad del proceso, los testimonios que brinden ahora sí formarán parte oficial del expediente.

El juicio se desarrolla en los tribunales de San Isidro y busca establecer si existió homicidio con dolo eventual en la atención médica brindada a Maradona. Además de Luque, están imputados la psiquiatra Agustina Cosachov, el psicólogo Carlos Díaz, la coordinadora de Swiss Medical Nancy Forlini, el médico Pedro Di Spagna, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón.