Techint sufrió otro revés en uno de los proyectos energéticos más importantes del país. El grupo de Paolo Rocca perdió la licitación para construir el gasoducto que unirá Neuquén con la costa de Río Negro, una obra central para el esquema de exportación de gas natural licuado desde el Golfo San Matías.

La adjudicación quedó en manos de la UTE Víctor Contreras-SICIM. En paralelo, la construcción de la planta compresora fue otorgada a Oilfield Production Services. La decisión fue tomada por San Matías Pipeline, una firma vinculada a Southern Energy, el consorcio liderado por Pan American Energy e integrado también por YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG.

Otro golpe para Rocca dentro del mismo proyecto

No es la primera vez que Techint queda relegada en esta iniciativa. A comienzos de este año, Tenaris, la subsidiaria del grupo que fabrica este tipo de tubos en la Argentina, también perdió la licitación para proveer los caños del tendido frente a la empresa india Welspun.

Aquella derrota tuvo además un fuerte eco político. Javier Milei apuntó públicamente contra Rocca en distintas apariciones, con críticas que se repitieron tanto en el exterior como en actos recientes. Ahora, la compañía volvió a quedar afuera, esta vez en la obra civil más importante del esquema exportador.

Cómo será el ducto que conectará Vaca Muerta con la costa

El proyecto contempla la construcción de un gasoducto de 471 kilómetros de extensión y 36 pulgadas de diámetro. La traza irá desde Tratayén, en Neuquén, hasta el Golfo San Matías, en Río Negro, donde estarán instalados los buques de licuefacción para convertir el gas en GNL y enviarlo al mercado internacional.

A eso se sumará una planta compresora intermedia en el kilómetro 80 de la traza, dentro de territorio rionegrino, con una potencia de 46.000 HP. Esa parte fue adjudicada a OPS, que se impuso sobre otras empresas por presentar la oferta más competitiva en costo, garantías y condiciones de pago.

La apuesta millonaria de Southern Energy

Southern Energy fue creada para desarrollar el primer gran proyecto argentino de exportación de GNL. El plan prevé inversiones por más de 15.000 millones de dólares a lo largo de dos décadas. Y busca posicionar al país como proveedor global de gas en un mercado que hoy demanda nuevas fuentes de abastecimiento.

La primera etapa incluye la instalación del buque licuador Hilli Episeyo frente a la costa de Río Negro, con una inversión inicial estimada en 7.000 millones de dólares. Más adelante se sumará un segundo buque, el MKII, junto con el gasoducto dedicado que ahora quedó adjudicado. Con ambas unidades operativas, la capacidad total proyectada alcanzará unas 6 millones de toneladas anuales de GNL.

En febrero, Southern Energy firmó en Berlín un contrato con la estatal alemana Securing Energy for Europe para exportar 2 millones de toneladas anuales durante ocho años a partir de fines de 2027. Ese volumen cubrirá cerca del 80% de la capacidad del primer buque. Y explica por qué la obra que acaba de perder Techint tiene un valor estratégico para todo el proyecto.