El desalojo de un edificio tomado en Villa Mitre, en una zona cercana a La Paternal, dejó una escena inesperada. Entre las personas que encabezaban la resistencia al operativo apareció Diego Molina, el ex empleado de funeraria que en 2020 quedó envuelto en un fuerte escándalo por sacarse una foto junto al cuerpo de Diego Maradona.

Según la información del procedimiento, Molina fue señalado por los responsables del operativo como una de las personas que lideraban la toma. Su imagen quedó además registrada por las cámaras de televisión que cubrían el desalojo.

Un nombre marcado por el caso Maradona

Molina había trabajado en la funeraria que intervino tras la muerte de Maradona. En ese contexto se tomó una foto junto al cuerpo del ex futbolista dentro del ataúd, una imagen que se viralizó rápidamente y provocó un repudio masivo en redes sociales.

Por ese episodio, esta semana fue condenado por el delito de profanación de cadáver humano y por exhibir imágenes íntimas. La sentencia incluyó cuatro días de arresto en suspenso, fijación de residencia durante ocho meses, 50 horas de tareas comunitarias y una donación de 10 mil pesos a una fundación dedicada a la recuperación de adictos.

El operativo y la toma del edificio

El procedimiento terminó con el desalojo de unas 100 personas que vivían en el inmueble desde el año 2000. La intervención se realizó sobre una propiedad ubicada entre San Blas 1972 y Andrés Lamas 2097, que tenía orden de desalojo firme desde 2009 y presentaba riesgo de derrumbe, según la Guardia de Auxilio.

Durante el operativo fueron detenidas tres personas por atentado y resistencia a la autoridad. Además, se clausuró la edificación por peligro estructural y comenzó un censo para asistir a quienes habitaban el lugar.

Una ocupación que llevaba más de dos décadas

De acuerdo con la reconstrucción oficial, la propietaria había permitido en 1998 que una empleada residiera allí. Con el paso del tiempo, esa ocupante se habría presentado ante terceros como dueña del edificio y luego el lugar quedó tomado por otras personas.

La fiscalía intervino para avanzar con el desalojo y recuperar las cinco propiedades ocupadas dentro del inmueble. Con la clausura ya ejecutada, ahora quedará bajo seguimiento la situación habitacional de las familias que fueron retiradas del lugar.