San Martín ajusta detalles para recibir al puntero y la Policía prepara un fuerte operativo de seguridad
San Martín de Tucumán transita horas decisivas en la previa del duelo frente a Gimnasia y Esgrima de Jujuy, un partido que puede marcar el rumbo de la pelea por la cima de la Primera Nacional. Mientras Andrés Yllana define el equipo en la última práctica antes del encuentro, la provincia ya comenzó a preparar un amplio operativo de seguridad para controlar el ingreso de los hinchas visitantes y blindar la zona de La Ciudadela.
El entrenamiento de este lunes será clave para terminar de despejar las dudas que todavía mantiene el entrenador. La principal incógnita pasa por la estructura defensiva, ya que el cuerpo técnico analiza si mantendrá la línea de tres centrales utilizada en algunos tramos recientes o si volverá a un esquema con cuatro defensores.
En la mitad de la cancha, Yllana estará obligado a meter mano por la ausencia de Santiago Briñone. El volante llegó al límite de amarillas y deberá cumplir una fecha de suspensión en un encuentro considerado fundamental para las aspiraciones del equipo tucumano. La baja no es menor para el “Santo”, porque Briñone se transformó en una pieza importante tanto para la recuperación como para la circulación de juego. Su ausencia obligará al DT a buscar una variante que mantenga el equilibrio en una zona clave frente al líder del campeonato.
En contrapartida, el cuerpo técnico recibió una noticia positiva con la evolución de Víctor Salazar. El lateral dejó atrás la lesión y respondió bien físicamente en los últimos trabajos, por lo que tiene chances concretas de volver a la titularidad.
En San Martín saben que el choque de mañana puede ser determinante para no perder terreno en la tabla y seguir en carrera por el primer puesto. Por eso, el clima alrededor del partido ya comenzó a sentirse no sólo en el plano futbolístico, sino también en el operativo de seguridad que diagramó la Policía de Tucumán.
Desde la fuerza confirmaron que habrá 250 efectivos afectados al dispositivo que custodiará el encuentro del martes desde las 21.10. Los controles comenzarán desde los accesos fronterizos a la provincia y tendrán especial foco sobre el traslado de la parcialidad jujeña.
El jefe de Policía, Joaquín Girvau, explicó que uno de los puntos centrales del operativo estará en los puestos limítrofes. “Se va a hacer el primer anillo de seguridad en los puestos fronterizos, donde vamos a pedir informe a cada uno de los simpatizantes”, sostuvo. Según detalló el funcionario, el puesto Cabo Vallejo será uno de los lugares donde se intensificarán las requisas sobre colectivos y vehículos particulares.
Además, adelantó que habrá controles estrictos para evitar el ingreso de alcohol y otros elementos prohibidos. “No se va a permitir el ingreso a la provincia con bebidas alcohólicas. Se va a hacer una buena requisa en cada uno de los vehículos y colectivos”, remarcó Girvau al explicar las medidas preventivas.
La Policía también anticipó que no permitirá reuniones previas ni circulación de hinchas visitantes alrededor del estadio. “No se va a permitir ninguna previa alrededor del estadio por parte del visitante. Llegan, ingresan al estadio, se retiran y vuelven a su provincia”, afirmó el jefe policial.
Desde la fuerza señalaron que grupos especiales estarán preparados para intervenir ante cualquier incidente y recordaron antecedentes recientes en otros operativos deportivos. “Con eso se van a encontrar: con una policía que va a controlar. Si el comportamiento es malo, tenemos los grupos especiales preparados para detener y trasladar a la comisaría”, advirtió.
Mientras Yllana termina de definir el once y San Martín se juega una parada clave en la pelea por la punta, Tucumán ya empezó a vivir un partido que promete alta tensión dentro y fuera de la cancha.
