El IRI advierte que China usa inversiones e infraestructura para influir en América Latina
El vicepresidente del Instituto Republicano Internacional (IRI), Randy Scheunemann, advirtió que el Partido Comunista Chino utiliza inversiones, tecnología e infraestructura crítica para ampliar su influencia política en América Latina y condicionar decisiones soberanas de los gobiernos de la región, según planteó en una entrevista con Infobae.
El dirigente participó en Buenos Aires de una cumbre organizada por el IRI, que reunió a referentes políticos, periodistas y representantes de la sociedad civil de nueve países. El encuentro estuvo centrado en el impacto de regímenes autoritarios, crimen organizado y modelos económicos en la estabilidad democrática regional.
La advertencia sobre empresas chinas
Scheunemann sostuvo que las compañías chinas que operan fuera de su país no pueden ser analizadas como actores privados tradicionales. Según su mirada, esas firmas responden a los intereses del Partido Comunista Chino y forman parte de una estrategia de seguridad y política exterior.
“No existe tal cosa como una compañía china. Está el Partido Comunista Chino, que controla las actividades de cualquier entidad china que opere en el exterior”, afirmó el vicepresidente del IRI.
En esa línea, señaló que la expansión de Beijing combina herramientas económicas, tecnológicas y políticas. Para Scheunemann, el riesgo aparece cuando empresas chinas ingresan en sectores estratégicos y obtienen posiciones capaces de influir sobre decisiones de los Estados.
Infraestructura crítica, 5G y cables submarinos
Uno de los focos principales de la advertencia fue la infraestructura crítica. El dirigente mencionó áreas como energía, transporte, telecomunicaciones y conectividad internacional, donde el control de redes o datos puede abrir un frente sensible para la seguridad nacional.
Scheunemann puso como ejemplo el despliegue de redes 5G. Según sostuvo, si Huawei controla la infraestructura de comunicaciones de un país, el Ministerio de Seguridad del Estado de China podría acceder a información que circule por esas redes.
También alertó sobre los proyectos de cables submarinos. En ese punto mencionó iniciativas como el Chile-China Express, impulsado por China Mobile para unir Valparaíso con Hong Kong. El proyecto fue cuestionado por autoridades de Estados Unidos y sigue bajo evaluación oficial en Chile.
Minerales críticos y competencia geopolítica
El vicepresidente del IRI también marcó el peso estratégico de los minerales críticos. Litio, cobre y tierras raras son insumos clave para industrias tecnológicas, energéticas y de defensa, y la región tiene un lugar relevante en ese mapa.
El “triángulo del litio”, integrado por Argentina, Bolivia y Chile, concentra más del 58% de las reservas mundiales. Según datos citados en la entrevista, China domina gran parte del refinado global de minerales estratégicos y procesa más del 60% del litio de grado batería.
Scheunemann advirtió que Beijing puede usar ese control como herramienta de presión. Recordó restricciones comerciales aplicadas en el pasado contra Estados Unidos y Japón, y sostuvo que los acuerdos con empresas chinas pueden darle al Partido Comunista “munición” para imponer objetivos de política exterior.
Transparencia como defensa democrática
Frente a ese escenario, Scheunemann planteó que la primera defensa de los países democráticos debe ser la transparencia. Según dijo, China prefiere acuerdos cerrados, con términos poco visibles para parlamentos, periodistas y ciudadanos.
“A lo que temen los chinos es a la transparencia y a la rendición de cuentas”, afirmó. Para el dirigente, los marcos regulatorios, el control parlamentario y la publicidad de los contratos pueden reducir el margen de influencia de Beijing en sectores sensibles.
El representante del IRI también destacó la necesidad de coordinación entre países democráticos. En su visión, la respuesta regional no debe limitarse a describir el problema, sino traducirse en leyes, controles y reglas que impidan operaciones opacas en áreas estratégicas.
Crimen organizado y riesgos para la región
Durante la entrevista, Scheunemann también abordó el crecimiento del crimen organizado transnacional en América Latina. Advirtió que estas estructuras ganan poder cuando pueden corromper jueces, funcionarios de aduana, policías o dirigentes mediante sobornos.
El dirigente recordó el caso de Colombia en las décadas de 1980 y 1990, cuando el narcotráfico llegó a disputar poder al Estado. También mencionó la Triple Frontera como una zona donde la debilidad de controles y la corrupción pueden favorecer actividades ilegales.
En ese marco, reclamó más coordinación entre inteligencia, fuerzas de seguridad, justicia y controles fronterizos. También consideró que herramientas regionales como el Escudo de las Américas pueden ser útiles, aunque todavía necesitan más desarrollo.
El temor a un retroceso político
Scheunemann cerró su análisis con una advertencia política. Consideró que América Latina atraviesa un momento de cambio, con gobiernos que —según su mirada— se acercan a políticas de libre mercado y a una agenda exterior alineada con valores democráticos.
Para el vicepresidente del IRI, el principal riesgo es que la región vuelva a modelos estatistas y autoritarios representados por figuras como Daniel Ortega, Hugo Chávez o Nicolás Maduro. “Ese creo que es el mayor riesgo: que volvamos a las formas fallidas del pasado”, sostuvo.
