El Ministerio de Seguridad bonaerense alertó por una modalidad de fraude virtual a nivel nacional que puede complicar legalmente a personas que, sin haber participado del engaño inicial, terminan usadas como intermediarias para mover dinero de origen ilícito. La maniobra fue identificada como «estafa triangular» y suele comenzar con una transferencia inesperada en la cuenta bancaria de la víctima.

Según informó la cartera que conduce Javier Alonso, el mecanismo se activa cuando una persona recibe dinero sin haberlo solicitado. Poco después, alguien se comunica para pedir la devolución y asegura que la operación fue realizada por error. El problema aparece cuando el supuesto dueño del dinero exige que el reintegro se haga a otro CBU, distinto al de origen.

Cómo funciona la estafa triangular

La transferencia que recibe la persona no suele ser casual. De acuerdo con la explicación difundida por el Ministerio de Seguridad bonaerense, el dinero puede provenir de una víctima anterior, engañada mediante otra maniobra fraudulenta. Luego, los delincuentes usan una segunda cuenta para cortar el rastro y hacer circular los fondos.

En ese esquema, quien recibe el dinero queda en una posición delicada. Si acepta devolverlo a la cuenta indicada por el estafador, puede aparecer dentro del recorrido bancario de una operación sospechosa. Aunque no haya tenido intención de participar del delito, su cuenta queda registrada como parte del circuito.

El ministerio advirtió que los montos pueden ser elevados y llegar a los $500.000 o más. La presión también forma parte del engaño: los estafadores suelen apurar a la persona para que actúe rápido, sin consultar al banco ni verificar el origen real de la operación.

Qué hacer si llega una transferencia desconocida

La recomendación oficial es no transferir el dinero por cuenta propia. Si una persona recibe una acreditación inesperada y luego le piden que la devuelva a otro CBU, debe comunicarse de inmediato con su banco y solicitar la reversión formal de la operación.

Ese paso es clave porque deja el procedimiento en manos de la entidad financiera, que puede revisar el origen de la transferencia y activar los protocolos correspondientes. De esa manera, la persona evita quedar involucrada en una maniobra de lavado o en una investigación por circulación de fondos fraudulentos.

Desde la Policía bonaerense también pidieron no responder bajo presión, no enviar comprobantes y no aceptar instrucciones de desconocidos. En caso de sospecha, además de contactar al banco, se recomienda realizar la denuncia correspondiente y conservar mensajes, números de teléfono y cualquier dato vinculado al intento de estafa.

Por qué puede complicar a la víctima

La estafa triangular no termina en la pérdida o devolución del dinero. El riesgo más grave es que la cuenta de una persona inocente sea usada para dificultar el rastreo de fondos obtenidos mediante fraude. En una investigación judicial, ese movimiento puede generar explicaciones difíciles si no hubo intervención bancaria formal.

Por eso las autoridades insistieron en que la devolución directa no es una solución segura. El camino correcto es pedir la reversión oficial y dejar constancia de que la transferencia fue desconocida o sospechosa.

El Ministerio de Seguridad bonaerense pidió difundir la advertencia para evitar que más usuarios queden atrapados en este tipo de maniobras. La clave, remarcaron, es simple: si llega dinero que no se esperaba, no hay que moverlo sin consultar primero al banco.