Los bonos ajustados por inflación aparecen entre los activos preferidos de varios analistas financieros para aprovechar el actual escenario de mercado. La combinación de un dólar mayorista estable, tasas reales bajas y una inflación que todavía supera las previsiones volvió a poner el foco en instrumentos en pesos con cobertura.

En el primer cuatrimestre, el dólar mayorista perdió $64, una baja nominal del 4,4%, mientras la inflación acumulada rondó el 12%. Esa diferencia permitió que varias colocaciones en moneda local dejaran ganancias importantes medidas en dólares, aun cuando las tasas en pesos quedaron apenas por debajo de la inflación.

El mercado mira otra vez a los pesos

Las expectativas de estabilidad cambiaria volvieron a alimentar estrategias de inversión en moneda local. La calma del dólar mayorista y los precios de los contratos de dólar futuro sugieren que el tipo de cambio podría mantenerse contenido durante los próximos meses.

Ese escenario favorece el regreso de apuestas similares al carry trade, donde los inversores buscan capturar tasa en pesos mientras el dólar se mueve poco. De todos modos, los analistas advierten que hacia fin de año el panorama puede cambiar por factores estacionales, con una oferta de divisas más equilibrada y una demanda de cobertura más alta.

Desde Sailing Inversiones señalaron que el mercado exageró la apreciación cambiaria cuando el dólar llegó a niveles cercanos a $1.340 y también comprimió demasiado las tasas reales. Para la firma, es probable que las tasas reales hayan encontrado un piso, en parte porque el Tesoro viene absorbiendo liquidez en sus licitaciones.

Los bonos CER, entre los favoritos

El consenso de varias mesas de análisis apunta a mantener exposición a instrumentos en pesos, aunque con mayor selectividad. En ese marco, los bonos CER, que ajustan por inflación, aparecen como una opción atractiva para quienes buscan rendimiento sin quedar expuestos por completo a una baja de tasas.

Sailing Inversiones destacó especialmente la curva CER 2028, por su capacidad de cubrir una nominalidad todavía elevada y por el potencial de compresión si el mercado empieza a aceptar tasas reales largas más bajas.

Florencia Blanc, economista senior de Aldazabal y Compañía, también marcó preferencia por la curva CER. Además, señaló valor relativo en algunos bonos que pagan tasa TAMAR, hoy en torno al 22,6% nominal anual, ya que los puntos de equilibrio por debajo del 20% lucen optimistas frente a las expectativas de inflación.

Qué muestran las tasas implícitas

El analista Salvador Di Stefano explicó que la baja de tasas modificó el posicionamiento de los inversores. Como ejemplo, comparó una letra con vencimiento al 30 de noviembre de 2026, que rinde 26,9% anual, con otra de igual plazo que ajusta por inflación y paga 0,11% adicional.

Esa relación implica que el mercado descuenta una inflación anualizada cercana al 26,9% para ese tramo. En plazos más largos, un Boncap con vencimiento en abril de 2027 rinde 29,7% anual, mientras un bono CER comparable paga 1% más inflación. Esa diferencia marca una expectativa de inflación cercana al 29,7% a un año.

El último Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central proyectó una inflación anual de 29,1% para diciembre de 2026 y de 19,3% para diciembre de 2027, desde el 32,6% registrado en marzo.

Carteras prudentes y cobertura parcial

Pablo Lazzati, CEO de Insider Finance, planteó que para mayo conviene mantener una cartera prudente, con baja dolarización relativa y mayor peso en instrumentos en pesos que permitan capturar tasa con cierta cobertura.

Dentro de renta fija, priorizó bonos CER con horizonte hacia junio o julio, además de Lecap selectivas, cauciones e instrumentos cortos del Tesoro. En deuda hard dollar, sostuvo una mirada táctica sobre Bonares y Globales, en especial en los tramos más cortos, ante la posibilidad de una baja del riesgo país si se sostiene la calma cambiaria.

El ingreso de dólares del agro será una variable central. Si la liquidación se acelera, podría reforzar la estabilidad del tipo de cambio y favorecer las estrategias en pesos. Si los productores demoran ventas a la espera de un dólar más alto, el mercado podría enfrentar más volatilidad.

Acciones locales e internacionales bajo observación

En renta variable argentina, Insider Finance mantiene interés en empresas vinculadas con sectores estratégicos como agro, energía, materiales e infraestructura. Entre los nombres mencionados aparecen Adecoagro, Cresud, Loma Negra, Ternium Argentina y bancos, que podrían beneficiarse de una recuperación gradual del crédito y la inversión.

En acciones internacionales, la mirada sigue puesta en tecnología, satélites y biotecnología. Aun así, los analistas recomiendan esperar mejores puntos de entrada antes de tomar posiciones más agresivas.

El escenario actual favorece los pesos, pero con límites. La estabilidad cambiaria abre una ventana para aprovechar tasas y cobertura inflacionaria, aunque la estrategia depende de que el dólar continúe contenido y de que la inflación retome un sendero de desaceleración.