El Arsenal volvió a gritar campeón y, tras una larga sequía que comenzó en 2004, se quedó con su decimocuarto título de liga en el fútbol inglés. En la séptima temporada de Mikel Arteta al mando, el equipo londinense finalmente cortó el maleficio que había comenzado con la última coronación lograda de forma invicta bajo la conducción de Arsene Wenger. Los Gunners pelearon mano a mano el torneo con el Manchester City, pero lograron sostener el liderazgo, capitalizando una racha de cuatro victorias consecutivas en la recta final que les permitió ganar la Premier League una fecha antes del cierre oficial de la temporada.

Logro máximo para los artilleros

Para los hinchas del cuadro londinense, ganar el campeonato local representa el logro máximo y la gran obsesión de la temporada, incluso por encima de la inminente final de la UEFA Champions League que disputarán ante el PSG el próximo sábado 30 de mayo. En estos 22 años sin títulos de liga, la institución había finalizado subcampeona en cinco oportunidades y tercera en otras cuatro, perdiendo torneos increíbles sobre el final tras liderar la mayor parte del calendario. Esta coronación rompe la sequía más grande de la historia del club desde su primer trofeo en 1931, superando incluso los 18 años de espera que precedieron al campeonato de la temporada 1988/89.

El equipo más solido del torneo

La campaña ganadora del flamante campeón de la Premier League se explica a través de números colectivos contundentes. La solidez fue la clave del éxito: el conjunto de Arteta fue el equipo que menos tantos recibió, con apenas 26 goles en contra, y el segundo más anotador del torneo con 69, logrando el mejor diferencial de la tabla con un saldo positivo de 43. La efectividad también marcó la pauta frente a sus rivales directos, acumulando más victorias (25) y reduciendo los empates al mínimo, consolidándose con las mejores estadísticas tanto en condición de local como de visitante.

Los goleadores del campeón de la Premier

En el plano individual, la cuota goleadora en los 37 partidos disputados estuvo muy bien repartida entre 18 jugadores diferentes. Viktor Gyökeres lideró la ofensiva como máximo artillero con 14 goles, acompañado por un aporte fundamental de todo el bloque de ataque y mediocampo. Figuras clave como Eberechi Eze y Bukayo Saka sumaron 7 tantos cada uno, seguidos por las 6 anotaciones de Leandro Trossard, las 5 de Martín Zubimendi, y las 4 de Declan Rice y Mikel Merino. Además, pilares como el arquero David Raya y el propio Zubimendi redondearon un semestre perfecto disputando la totalidad de los encuentros para devolver al Arsenal a lo más alto del fútbol de Inglaterra.