Tucumán se queda sin vuelos al Mundial: Aerolíneas Argentinas suspendió las rutas a Miami
Aerolíneas Argentinas canceló los vuelos programados desde Tucumán hacia Miami para el Mundial 2026 y la decisión generó fuerte impacto entre los fanáticos que planeaban viajar a la Copa del Mundo. La medida también alcanzó a Córdoba y Rosario, en medio de un escenario marcado por el aumento de costos y una demanda mucho menor a la esperada.
La compañía de bandera tenía previsto operar desde el 8 de junio dos vuelos semanales desde Tucumán, tres desde Rosario y dos desde Córdoba, todos con escala técnica en Punta Cana. Sin embargo, finalmente resolvió concentrar a los pasajeros en Buenos Aires, donde mantendrá una oferta de 20 vuelos semanales durante el torneo.
Según trascendió, la decisión estuvo vinculada al fuerte incremento del precio del combustible, que subió cerca de un 50% como consecuencia del conflicto en Medio Oriente, y a la baja venta de pasajes. Incluso, la empresa había lanzado tarifas promocionales esperando un repunte de la demanda, aunque el movimiento comercial nunca alcanzó los niveles proyectados.
Desde Aerolíneas remarcaron que continuarán operativos los vuelos directos hacia Kansas y Dallas en fechas alineadas con los partidos de la Selección Argentina. La medida se enmarca además en la nueva política de la compañía, orientada a priorizar las rutas con mayor rentabilidad.
El menor interés por viajar al Mundial no ocurre solamente en Argentina. La Asociación Americana de Hoteles y Alojamientos (AHLA) advirtió que las reservas hoteleras están muy por debajo de lo esperado en varias ciudades sede de la Copa del Mundo. Según indicaron, hasta el 70% de las habitaciones que la FIFA había reservado en ciudades como Dallas, Los Ángeles y Seattle fueron canceladas.
El alto costo del Mundial aparece como uno de los principales motivos. De acuerdo con un informe de The Economist, las entradas para la fase de grupos promediaron los 200 dólares, mientras que para la final el ticket más barato llegó a los 2.030 dólares. Además, el nuevo sistema de precios dinámicos implementado por la FIFA y el mercado oficial de reventa elevaron todavía más los valores.
En ese contexto, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, respondió a las críticas por el costo de las entradas. “Si alguien compra una entrada para la final por 2 millones de dólares, personalmente le llevaré un perrito caliente y una Coca-Cola para asegurarme de que tenga una gran experiencia”, ironizó.

