El papa León XIV volvió a mover el tablero interno de la Iglesia en Estados Unidos con dos nombramientos leídos como un mensaje político y pastoral hacia la Casa Blanca. En medio de su tensión a distancia con Donald Trump, el pontífice designó al salvadoreño Evelio Menjivar-Ayala como nuevo obispo de Wheeling-Charleston, en Virginia Occidental, uno de los estados más favorables al trumpismo.

La decisión no pasó inadvertida. Menjivar-Ayala nació en Chalatenango, El Salvador, en 1970, llegó a Estados Unidos en 1990 y tiene una historia personal marcada por la migración. Según recordó el periodista estadounidense Christopher Hale, en su adolescencia intentó entrar al país de manera irregular en tres oportunidades y finalmente cruzó desde Tijuana a San Diego escondido en el baúl de un auto junto a su hermano.

Un nombramiento en territorio republicano

Virginia Occidental es uno de los estados más conservadores del país. Su población es mayoritariamente blanca y en las últimas elecciones respaldó a Trump por un margen amplio. Allí, León XIV colocó al frente de la diócesis a un obispo de origen salvadoreño, con pasado migrante y una trayectoria pastoral cercana a la comunidad hispana.

El Vaticano no incluyó en la biografía oficial los intentos de ingreso irregular de Menjivar-Ayala, pero sí repasó su formación. Estudió filosofía en el Seminario Universitario Saint John Vianney de Miami, teología en la Pontificia Universidad de Santo Tomás de Aquino en Roma y obtuvo una licenciatura en el Pontificio Instituto Scalabriniano de Teología Pastoral para la Movilidad Humana.

Fue ordenado sacerdote en 2004 para la arquidiócesis de Washington y, en diciembre de 2022, Francisco lo nombró obispo auxiliar de esa ciudad. Con esa designación se convirtió en el primer obispo salvadoreño en Estados Unidos.

La inmigración, otra vez en el centro

El nombramiento llega en un momento de fuerte disputa por las políticas migratorias de Trump. Antes de ser elegido papa, Robert Prevost ya había dado señales públicas sobre ese tema: una de sus últimas interacciones en X como prefecto del Dicasterio para los Obispos fue la difusión de un mensaje que destacaba el trabajo de Menjivar-Ayala y cuestionaba las políticas de deportación impulsadas por Trump y por el presidente salvadoreño Nayib Bukele.

Ese antecedente volvió a circular tras el anuncio del Vaticano. Para varios observadores de la Iglesia estadounidense, la designación de Menjivar-Ayala en un estado republicano expresa la intención de León XIV de renovar el episcopado local y fortalecer perfiles más conectados con las comunidades migrantes.

Otro gesto en Washington

El papa también designó a Robert Boxie III como nuevo obispo auxiliar de Washington. Boxie, sacerdote negro nacido en Louisiana en 1980, se convirtió con 46 años en el obispo más joven de Estados Unidos.

Su figura también tiene una lectura política. Boxie fue crítico de los ataques de la Casa Blanca contra las políticas de diversidad, equidad e inclusión. En declaraciones recordadas por la prensa estadounidense, sostuvo que la diversidad forma parte de la identidad de Estados Unidos y la definió como “un don de Dios”.

León XIV completó los nombramientos en Washington con Gary Studniewski, sacerdote nacido en Ohio, ex capellán militar y con formación en estudios estratégicos en el Colegio de Guerra del Ejército de Estados Unidos.

La renovación del episcopado estadounidense

Las decisiones forman parte de un proceso más amplio dentro de la Iglesia norteamericana. León XIV ya había marcado esa línea al nombrar en Nueva York a Ronald Hicks, una figura cercana a la comunidad hispana y con experiencia en El Salvador, en reemplazo del cardenal conservador Timothy Dolan.

El arzobispo de Washington, el cardenal Robert McElroy, celebró las nuevas designaciones y lamentó la salida de Menjivar-Ayala hacia Virginia Occidental. McElroy, nombrado por Francisco y cercano a León XIV, es una de las voces eclesiales más críticas de la política exterior reciente de Estados Unidos.

Con estos movimientos, el papa avanza sobre un episcopado estadounidense históricamente conservador y atravesado por divisiones internas. La elección de un obispo salvadoreño para un bastión trumpista y de un sacerdote negro crítico de los ataques contra la diversidad dejó una señal clara sobre el rumbo que León XIV quiere imprimir en la Iglesia de su país natal.