Racing Club empató 2-2 frente a Caracas en Avellaneda y quedó eliminado de la Copa Sudamericana 2026 a falta de una fecha para el cierre de la fase de grupos. El equipo de Gustavo Costas dejó escapar un partido que tenía controlado y pagó caro sus errores defensivos.

La noche comenzó torcida para la Academia. En el primer avance de Caracas, un centro de Robert Hernández terminó en un desafortunado gol en contra de Gabriel Rojas, que intentó despejar pero terminó empujando la pelota a su propio arco para el 1-0 de la visita.

Racing reaccionó rápido y encontró el empate casi de inmediato. Tras un pelotazo largo de Santiago Sosa y una jugada que parecía perdida, Gastón Martirena apareció dentro del área para marcar el 1-1 y devolverle tranquilidad al conjunto de Avellaneda.

Con el envión anímico, Racing tomó el control del partido y generó varias situaciones claras. Primero avisó Marco Di Césare con un cabezazo que obligó a una gran respuesta del arquero Frankarlos Benítez. Después, Adrián Martínez estuvo cerca con otro frentazo que salió apenas desviado.

A los 30 minutos llegó una de las jugadas decisivas de la noche. Martirena lanzó un centro desde la derecha y la pelota impactó en la mano de Luis Mago dentro del área. Tras revisar la acción en el VAR, el árbitro colombiano John Alexander Ospina sancionó penal para Racing. Desde los doce pasos, Maravilla Martínez definió con categoría y puso el 2-1 para dar vuelta el encuentro antes del descanso.

En el complemento, el partido perdió intensidad. Racing manejó la ventaja sin demasiados sobresaltos y Caracas mostró pocas ideas para llegar al empate. El equipo de Costas incluso tuvo oportunidades para liquidarlo, especialmente con un remate de Martirena y una ocasión clarísima desperdiciada por Maravilla Martínez a diez minutos del final.

Sin embargo, cuando parecía que la clasificación seguía con vida, llegó una secuencia insólita. A los 83 minutos, Facundo Tagliamonte salvó dos veces a Racing con atajadas espectaculares, pero en la continuidad de la jugada la pelota pegó tres veces en el travesaño y quedó viva dentro del área. En medio de la confusión, Irving Gudiño apareció para empujarla y marcar el 2-2 definitivo.

En los minutos finales, Racing empujó con más desesperación que claridad, pero no logró volver a ponerse en ventaja. El empate terminó sellando una eliminación prematura para un equipo que llegaba como candidato y que volvió a sufrir graves errores defensivos en un momento decisivo del semestre.