Mundial 2026: el dólar será el más barato para los hinchas argentinos desde Francia 98
Viajar al Mundial 2026 tendrá pasajes, alojamiento y entradas entre los más caros de las últimas décadas, pero el tipo de cambio jugará a favor de los argentinos como no ocurría desde Francia 98. La calma cambiaria de los últimos meses dejó al dólar en niveles bajos en términos reales y convirtió a la próxima Copa del Mundo en la más accesible del siglo desde el punto de vista cambiario.
La estimación surge de un relevamiento de GMA Capital, que comparó el valor del dólar oficial y del contado con liquidación durante los últimos ocho mundiales, actualizado por tipo de cambio real multilateral. Para 2026, el cálculo tomó el promedio de las primeras tres semanas de abril, con un mayorista en torno a $1.374. Solo si el dólar oficial superara los $1.800, el ranking cambiaría.
El Mundial más barato en dólares desde 1998
El antecedente más favorable sigue siendo Francia 98, cuando regía la convertibilidad y el dólar equivalía a $1.330 a valores actuales. Ese uno a uno facilitó la presencia de hinchas argentinos en ciudades como Toulouse, París, Burdeos, Saint-Etienne y Marsella.
El extremo opuesto fue Corea-Japón 2002. A pocos meses del estallido de la crisis de 2001 y del final de la convertibilidad, el dólar equivalía hoy a unos $3.300. El salario promedio medido en dólares cayó de US$1.229 en 1998 a US$377, en un Mundial que además se jugó muy lejos de la Argentina.
Alemania 2006 todavía encontró a la economía argentina en plena recomposición tras la devaluación. El dólar, a valores actuales, rondaba los $2.721 y los salarios medidos en moneda dura habían recuperado parte del terreno perdido. Para Sudáfrica 2010, el tipo de cambio ya se había abaratado hasta unos $2.062 actuales.
Brasil, Rusia y Qatar: tres contextos distintos
Brasil 2014 combinó cepo cambiario, apreciación del peso y cercanía geográfica. El dólar oficial equivalía hoy a $1.765 y el paralelo a $2.165, mientras que los salarios en dólares superaban incluso los niveles de 1998. Esa mezcla ayudó a explicar la presencia masiva de argentinos durante la campaña que terminó en la final contra Alemania.
Rusia 2018 llegó en medio de las primeras turbulencias cambiarias del gobierno de Mauricio Macri. Dos meses antes del Mundial se produjo una devaluación y el dólar oficial, a valores actuales, se ubicaba cerca de $1.886. La distancia entre sedes también encareció el viaje.
Qatar 2022 tuvo una situación particular. La Selección terminó campeona y hubo una fuerte presencia argentina, pero el cepo complicaba el acceso a divisas. El dólar oficial se ubicaba cerca de $1.490 a valores actuales, aunque el contado con liquidación rondaba los $2.838.
Entradas caras y traslados largos
El alivio cambiario no elimina el costo del viaje. El Mundial de Estados Unidos, México y Canadá será el primero con más selecciones y más partidos, y también incorporará un sistema de precios variables para las entradas según la demanda.
Según World Cup Guide, los tickets de primera fase tendrán un promedio de US$201 para la categoría más baja y US$563 para la más alta. Para los partidos de la Argentina, los valores pueden ser mucho mayores.
El economista Lucas Llach, que sigue de cerca el mercado de entradas mundialistas, señaló que ya es difícil encontrar tickets para la Selección por menos de US$1.000. También recordó que la reventa funciona como una competencia paralela en cada Copa del Mundo, ya que las entradas no están nominadas para una persona específica.
Cuánto necesitará un hincha argentino
Un estudio de Focus Market para Naranja X estimó que un hincha promedio que quiera ver los tres partidos de la fase de grupos de la Selección necesitará alrededor de US$7.850, sin contar el pasaje internacional hacia Estados Unidos.
Ese cálculo incluye unos US$840 promedio por entrada, US$4.100 por diez noches de alojamiento, US$1.610 en alimentación y gastos varios, y entre US$1.300 y US$1.450 en traslados internos.
La Argentina jugará la fase de grupos en sedes que exigirán desplazamientos importantes, como Kansas y Dallas. Ese factor puede neutralizar parte de la ventaja cambiaria, porque los costos internos en Estados Unidos serán altos y la demanda mundialista empujará precios de hoteles y vuelos.
Un posible impacto en la demanda de dólares
El Mundial también puede tener efecto sobre el mercado cambiario local. Un informe de la Fundación Mediterránea proyectó que a mitad de año podría crecer el turismo emisivo por la combinación de un dólar más conveniente, una sede habitual para los argentinos y la posibilidad de que sea el último Mundial de Lionel Messi.
Para la consultora Equilibra, las condiciones cambiarias serán favorables para viajar, aunque el torneo será caro por las distancias y las ciudades involucradas. Si el dólar se mantiene bajo por una mayor oferta de divisas, podría crecer la salida de turistas y aparecer una presión adicional sobre la demanda de moneda extranjera.
El impacto, de todos modos, sería acotado frente a otros flujos de divisas. El Mundial tendrá peso simbólico, deportivo y turístico, pero no debería mover por sí solo el equilibrio cambiario general.
Con la Selección defendiendo el título, Messi ante una posible última Copa del Mundo y un destino más accesible que Qatar o Rusia, el Mundial 2026 combina expectativa deportiva y ventaja cambiaria. El dólar será el más barato para los argentinos desde Francia 98; el desafío será que entradas, hoteles y traslados no se lleven toda esa diferencia.
