Vélez busca que Boca quede eliminado de la Copa Argentina por la presencia de seis extranjeros en la planilla del partido de octavos de final. El club de Liniers presentó su reclamo ante el Tribunal de Disciplina de la AFA y ahora espera que el organismo determine qué sanción corresponde aplicar.

El vicepresidente tercero de Vélez, Nelson Pugliese, explicó los argumentos del club y sostuvo que la normativa contempla la pérdida del partido cuando un futbolista es considerado inelegible después de una protesta. «Uno de los artículos establece que la sanción es que se da por perdido el partido», afirmó en TyC Sports.

Pugliese hizo referencia al artículo 18 y sostuvo que, según su interpretación, la norma no deja margen para elegir entre una sanción deportiva y una económica. «En el artículo 18 hay un apartado que dice que cuando un jugador que participa en un partido es declarado inelegible tras una protesta, su equipo debe ser sancionado con la derrota por retirada o renuncia y con multa. No es que es una cosa o la otra, el artículo es muy claro, no hay grises», señaló.

La discusión pasa especialmente por Ángel Romero, quien fue incluido entre los seis extranjeros de la planilla de Boca, aunque permaneció en el banco de suplentes y no ingresó durante el encuentro. Para Vélez, esa circunstancia no elimina la infracción porque el futbolista quedó habilitado para entrar al campo de juego durante el partido.

«Quedó a disposición del cuerpo técnico y puede ingresar durante el partido sin otro control de elegibilidad, entonces es irrelevante el no ingreso porque es una decisión táctica», argumentó Pugliese. En esa línea, agregó que bajo ese criterio también podría incluirse en una planilla a un jugador suspendido, no inscripto o que no forme parte de la lista de buena fe.

Vélez sostiene así que Romero debe ser considerado como participante por haber integrado la convocatoria del partido. El reclamo, además, no plantea que Boca haya obtenido una ventaja deportiva por haberlo tenido en el banco, sino que apunta al supuesto incumplimiento de la regla sobre la cantidad de extranjeros permitidos.

Sin embargo, existe un punto reglamentario que podría ser determinante para la resolución. El artículo citado por Pugliese pertenece a la Liga Profesional de Fútbol, mientras que la Copa Argentina es organizada bajo el estatuto de la AFA, por lo que resta establecer si el Tribunal aplicará ese mismo criterio al certamen.

Además, la normativa mencionada utiliza el concepto de «alinear» a un jugador y no el de «participar». Esa diferencia podría ser central a la hora de determinar si la presencia de Romero en el banco alcanza para considerar que Boca incurrió en una falta con consecuencias deportivas.

Cuándo se conocerá la respuesta

El expediente tendrá nuevos movimientos esta semana. El Tribunal de Disciplina se reunirá el martes y el jueves está previsto que Boca reciba el traslado de la presentación realizada por Vélez para poder presentar su descargo.

Mientras tanto, el club de Liniers pidió que no se anuncie oficialmente el partido de cuartos de final de la Copa Argentina que, en principio, debería enfrentar a Boca con Racing. La intención es que ese encuentro no quede confirmado hasta que exista una resolución sobre el reclamo.

Desde Boca, en tanto, preparan su defensa sobre la base de que los seis extranjeros no participaron efectivamente del partido. La postura del Xeneize es que, al no haber ingresado Romero, la irregularidad debería quedar circunscripta a una sanción económica y no modificar la clasificación conseguida en la cancha.

El club también recopiló antecedentes de otros incumplimientos administrativos que terminaron en multas o apercibimientos, sin afectar los resultados deportivos. Esa será una de las líneas que utilizará Boca para sostener que su lugar en los cuartos de final no debería estar en riesgo.

La definición quedará ahora en manos del Tribunal de Disciplina de la AFA. Mientras Vélez insiste en que corresponde aplicar una sanción deportiva, Boca buscará que el caso sea considerado una infracción administrativa sin consecuencias sobre su clasificación.