La revista Time empezó a experimentar con publicidad diseñada específicamente para los sistemas de inteligencia artificial que recorren sus contenidos. La iniciativa busca aprovechar un tipo de tráfico que adquirió cada vez más peso dentro de su sitio y que, durante buena parte de las jornadas, ya supera al generado por lectores humanos. Los anuncios aparecen en versiones de las páginas preparadas para facilitar su lectura por parte de modelos y agentes automatizados. El contenido comercial permanece identificado como patrocinado.

La decisión coincide con un aumento general de la actividad automatizada en internet. Estadísticas difundidas por Cloudflare señalan que el 57,5% de las solicitudes web corresponden a sistemas automatizados, frente al 42,5% generado por usuarios humanos. La aparición de asistentes capaces de buscar, resumir y seleccionar información en nombre de una persona abre así un nuevo espacio para la industria publicitaria.

Jonah Goodhart, cofundador y director ejecutivo de Mobian, la compañía de tecnología publicitaria que trabaja con Time en el proyecto, considera que las marcas pueden encontrar valor en comunicarse directamente con esos sistemas. «Quizás sea más importante influir en el agente que incluso en el ser humano», sostuvo en declaraciones a Digiday. Según explicó, una modificación en la información que utiliza un asistente podría alcanzar posteriormente a muchos usuarios.

Páginas adaptadas para que las lea una IA

Time comenzó a convertir parte de sus páginas desde HTML hacia versiones en Markdown. Este formato conserva principalmente el texto y elimina buena parte de los componentes visuales y de diseño que utilizan los sitios tradicionales. La simplificación facilita que rastreadores y agentes de IA identifiquen y procesen la información disponible.

Dentro de esas versiones aparecen anuncios organizados como preguntas frecuentes, acompañados por información y mensajes aportados por las marcas. El objetivo es ofrecer contenido publicitario en una estructura que los sistemas automatizados puedan interpretar con facilidad. Las piezas se distinguen del material editorial mediante la identificación correspondiente.

Goodhart explicó que el proyecto parte de la idea de proporcionar a los grandes modelos de lenguaje información sobre empresas y productos de una forma preparada para su procesamiento. «Los modelos de lenguaje de gran tamaño y la IA necesitan información confiable sobre las marcas», señaló. La estrategia intenta trasladar al tráfico automatizado una parte de las prácticas publicitarias desarrolladas históricamente para las audiencias humanas.

Una apuesta todavía experimental

La revista todavía no puede determinar hasta qué punto esos anuncios pueden compensar la pérdida de visitas provenientes de los buscadores tradicionales. Mark Howard, director de operaciones de Time, reconoció que se trata de un terreno prácticamente nuevo para la industria. La compañía analiza los resultados mientras adapta experiencias utilizadas en formatos publicitarios anteriores.

«Aún no lo sabemos porque esto es completamente nuevo», explicó Howard sobre la efectividad del modelo. Time considera que el crecimiento del tráfico automatizado puede convertirse en una nueva fuente de inventario comercial, aunque todavía resta comprobar qué valor tendrá para los anunciantes y cómo reaccionarán los propios sistemas de inteligencia artificial.

Los datos de TollBit, una plataforma que trabaja con miles de medios, muestran que Time recibe una cantidad particularmente elevada de solicitudes procedentes de rastreadores de IA. El volumen aumenta especialmente cuando publica algunas de sus franquicias más conocidas, como las listas Time100. En esos períodos, los sistemas automatizados buscan acceder masivamente al contenido generado por la revista.

Howard señaló que el tráfico de bots supera al humano durante la mayoría de los días en el sitio. Para Time, esa audiencia tecnológica pasó de ser únicamente un desafío para el modelo tradicional de visitas a convertirse también en un posible espacio comercial. La experiencia servirá para determinar si los agentes de IA terminan configurando un nuevo mercado publicitario para los medios digitales.