El consumo de los hogares registró en junio una caída interanual del 1% y retrocedió un 1,6% frente al mes anterior, según el indicador elaborado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC). El resultado interrumpió dos meses consecutivos con variaciones positivas y devolvió la medición a terreno negativo. La baja se produjo pese a la desaceleración de la inflación y a una leve mejora mensual en los ingresos reales.

El informe estimó que el ingreso nominal promedio por hogar alcanzó los $3.164.000, con un avance real del 0,8% respecto de mayo. La inflación mensual se ubicó en el 1,9%, el menor registro desde agosto de 2025, mientras que la variación interanual llegó al 33,5%. La entidad aclaró que los ingresos disponibles todavía mostraban retrocesos frente a períodos de 2025 en los que ya se había producido una recuperación.

El indicador de la CAC mide mensualmente la evolución del gasto de las familias en bienes y servicios finales. La serie desestacionalizada, que permite comparar los meses sin las variaciones propias de cada época del año, permaneció en niveles relativamente bajos. El comportamiento, además, fue dispar entre las diferentes categorías relevadas.

Autos, indumentaria y recreación registraron caídas

El rubro transporte y vehículos retrocedió un 7,4% interanual y restó 0,9 puntos porcentuales al resultado general. La Cámara vinculó ese desempeño con una caída del 17,9% en el patentamiento de automóviles. La compra de vehículos perdió fuerza después del crecimiento que habían mostrado los bienes durables durante 2024 y 2025.

La indumentaria y el calzado tuvieron una baja estimada del 4,6% frente al mismo mes del año anterior. Recreación y cultura mostraron una contracción todavía mayor, del 8,1%, con una incidencia negativa de 0,6 puntos porcentuales. Según el informe, las actividades asociadas al ocio enfrentaron una menor demanda ante ingresos reales que todavía no exhibían una recuperación sostenida.

La evolución fue distinta en vivienda, alquileres y servicios públicos, que crecieron un 9,4% interanual y aportaron 1,9 puntos porcentuales al índice. El aumento estuvo relacionado con una suba del 18,5% en la demanda eléctrica. El resto de los rubros cayó un 2% y se mantuvo en niveles similares a los registrados en junio de 2019.

El crédito perdió impulso en varios segmentos

La CAC señaló que el financiamiento a los hogares había crecido con fuerza en términos reales durante 2024 y 2025. En 2026, sin embargo, las tarjetas de crédito y los préstamos personales y prendarios comenzaron a mostrar un retroceso leve pero sostenido. El crédito hipotecario mantuvo una trayectoria ascendente, aunque con una velocidad más moderada.

La evolución del financiamiento incidió especialmente en la compra de bienes durables. Los patentamientos de automóviles y el consumo de electrodomésticos comenzaron a ceder, mientras que las escrituras inmobiliarias dejaron de crecer, pero conservaron los niveles alcanzados durante los dos años anteriores. La Cámara relacionó ese comportamiento con las diferencias observadas entre las distintas líneas de crédito.

Los bienes de consumo masivo también mostraron resultados irregulares. En mayo habían caído un 1,6% interanual, aunque avanzaron un 1,7% en la comparación mensual desestacionalizada. El desempeño reflejó una demanda sin una tendencia sostenida durante los primeros meses del año.

Una recuperación económica con menor impacto en el consumo

La actividad económica y el consumo habían evolucionado de manera similar durante 2024, cuando ambos indicadores permanecieron en terreno negativo. En 2025 iniciaron una recuperación, aunque con ritmos diferentes. Durante 2026, esa relación volvió a separarse.

El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) creció un 1,6% interanual en abril, último dato disponible al momento del informe, mientras que el Indicador de Consumo cayó un 0,6% en ese mismo período. La actividad también desaceleró su expansión frente al aumento del 6,2% registrado en marzo. Los datos de junio mostraron que esa mejora todavía no se trasladaba de manera uniforme al gasto de los hogares.