La norma de la UEFA había impedido un Liverpool-Real Madrid en Anfield en la fase liga de la Champions, pero el cruce no se produjo en el sorteo y la restricción quedó sin efecto práctico para esta edición. La regla, incorporada al reglamento de la temporada anterior y aplicada otra vez en la 2026/27, alcanzaba a ese posible emparejamiento por los antecedentes inmediatos entre ambos clubes.

L’Équipe había adelantado ese escenario antes del sorteo celebrado en Mónaco, porque el condicionante formaba parte de las limitaciones del software del sorteo. Una vez asignados los rivales, Liverpool y Real Madrid no quedaron emparejados en la fase liga, de modo que la discusión sobre la localía perdió actualidad en términos competitivos, aunque la norma permaneció en vigor.

La norma de UEFA y por qué afectaba a Liverpool y Real Madrid

El punto citado por las informaciones previas correspondía al apartado 16.03 del reglamento de la Champions League, que establecía que un mismo partido no podía repetirse en la misma competición durante tres temporadas consecutivas con el mismo club como local. En este caso, la limitación no impedía un enfrentamiento entre ambos equipos, sino que bloqueaba únicamente la posibilidad de otro Liverpool-Real Madrid en Anfield dentro de la fase de liga.

Según detalló L’Équipe, el antecedente inmediato activó esa restricción porque Liverpool había recibido al Real Madrid en 2024 y en 2025. El primero de esos partidos terminó 2-0 y el segundo, 1-0, siempre con el equipo inglés como local. A partir de esa secuencia, un tercer cruce seguido en el mismo estadio y con la misma condición de localía quedaba descartado por reglamento.

La regla tampoco cerraba todas las variantes. Si el sorteo hubiera unido a ambos clubes, el partido sí habría podido jugarse en el Santiago Bernabéu, ya que la prohibición alcanzaba solo al escenario repetido.

El medio MARCA añadió otro dato de contexto: esa limitación se aplicaba en la fase liga, dentro de los condicionantes previos del sorteo, junto con la imposibilidad de enfrentar a clubes del mismo país y el tope de rivales de una misma federación.

Qué otros cruces sufrían la misma norma

La restricción que había afectado al posible Liverpool-Real Madrid en Anfield no era un caso aislado. El mismo criterio reglamentario podía alcanzar a cualquier emparejamiento de la Champions League que se hubiera repetido durante tres temporadas consecutivas con el mismo club como local. El punto central no estaba en el rival en sí, sino en la repetición exacta del orden del partido dentro de la misma competencia.

En la previa del sorteo, uno de los ejemplos con el que también se especuló fue el de Inter-Arsenal, mencionado entre los cruces que podían verse condicionados por esa regla si se repetían otra vez con el conjunto italiano como local. La lógica era la misma que en el caso de Liverpool y Real Madrid: si un duelo ya se había jugado dos ediciones seguidas en el mismo estadio y con el mismo anfitrión, una tercera repetición quedaba fuera de las combinaciones habilitadas por el sistema.

La norma no impedía por completo esos enfrentamientos, sino que obligaba a invertir la localía en caso de que el emparejamiento apareciera. Es decir, el cruce seguía siendo posible, pero no bajo las mismas condiciones de sede que en las dos temporadas anteriores.

Los cruces más fuertes que dejó el sorteo de la Champions

El sorteo de la Champions definió los emparejamientos de la fase liga: 36 equipos, ocho rivales para cada club y partidos exigentes desde el inicio, previsto para la semana del 8 de septiembre. Los cruces más destacados son:

  • PSG-Barcelona
  • Barcelona-Manchester City
  • Real Madrid-Inter
  • Arsenal-Real Madrid
  • Atlético de Madrid-Bayern Múnich
  • Liverpool-Atlético de Madrid
  • Bayern Múnich-Betis
  • Borussia Dortmund-Betis
  • PSG-Villarreal
  • Liverpool-Villarreal
  • Roma-Real Madrid