Olas de calor récord en el mundo: qué podría ocurrir durante el verano argentino
Distintas regiones de Asia, Europa y América del Norte atravesaron episodios de calor extremo con temperaturas históricas, alertas sanitarias y una fuerte presión sobre los sistemas eléctricos. Los registros incluyeron jornadas superiores a los 40 °C, interrupciones de actividades y un aumento de las enfermedades asociadas al estrés térmico. En la Argentina, especialistas señalaron que la evolución del próximo verano dependerá de la influencia oceánica, las lluvias y la presencia de El Niño.
Corea del Sur registró en la ciudad de Yangsan una máxima de 42,5 °C, la más elevada desde el comienzo de las mediciones en el país. La región permaneció durante cinco jornadas consecutivas por encima de los 40 °C y las autoridades recomendaron suspender las actividades al aire libre. Desde mediados de mayo se contabilizaron 14 muertes y 1.889 casos de enfermedades vinculadas con el calor, según la Agencia de Control y Prevención de Enfermedades de Corea.
La Administración Meteorológica de Corea informó que el promedio anual de días con ola de calor pasó de ocho a 19 en un período de cinco años. Las altas temperaturas obligaron a cancelar partidos de la liga profesional de béisbol y elevaron la demanda eléctrica por el uso de sistemas de refrigeración. Las autoridades habilitaron refugios climáticos y reforzaron la entrega de agua y elementos de protección.
Europa y Estados Unidos bajo temperaturas extremas
El oeste de Europa tuvo su junio más caluroso desde que existen registros, con una temperatura media de 20,74 °C. La cifra superó en 3,05 °C el promedio correspondiente al período 1991-2020, de acuerdo con datos del Servicio de Cambio Climático Copernicus y la Organización Meteorológica Mundial. Alemania, Francia y España también alcanzaron marcas inéditas en distintas ciudades.
La localidad alemana de Coschen llegó a 41,7 °C, mientras que Bilbao registró 42,7 °C. En Francia, la temperatura media nacional alcanzó los 30 °C durante una de las jornadas analizadas. El sistema europeo EuroMOMO estimó más de 10.000 muertes en exceso asociadas con el calor durante junio, con una mayor incidencia entre las personas de más de 65 años.
Los especialistas relacionaron parte de estos episodios con los denominados domos de calor, sistemas de alta presión que retienen aire caliente cerca de la superficie. Las noches con temperaturas superiores a los 20 °C aumentan el riesgo porque dificultan la recuperación del organismo después de las máximas diurnas. La combinación de calor persistente y humedad puede agravar cuadros cardiovasculares, respiratorios y de deshidratación.
En Estados Unidos, cerca de 50 millones de personas quedaron bajo alertas por una cúpula de calor. Las previsiones alcanzaron los 52 °C en el Valle de la Muerte, 49 °C en Palm Springs y más de 43 °C en Las Vegas y Phoenix. El fenómeno también profundizó la sequía, elevó el peligro de incendios forestales y redujo el nivel de embalses como el lago Powell.
Qué se espera para el verano argentino
El pronosticador Marcelo Madelón explicó que la influencia de El Niño en el Pacífico Sur podría aumentar las lluvias y la nubosidad en parte de la Argentina. Según su análisis, esas condiciones reducirían la cantidad de jornadas extremadamente calurosas y dificultarían la formación de olas prolongadas. Una ola de calor requiere al menos tres días consecutivos con temperaturas máximas y mínimas superiores a los valores establecidos para cada región.
El Servicio Meteorológico Nacional señala que El Niño suele favorecer precipitaciones superiores a las habituales, especialmente en el noreste argentino. Esa mayor inestabilidad puede moderar las temperaturas, aunque también incrementar el riesgo de crecidas. El comportamiento no será necesariamente uniforme en todo el territorio.
El meteorólogo Eduardo Piacentini sostuvo que la presencia de grandes superficies oceánicas en el hemisferio sur actúa como un regulador natural de la temperatura. Madelón advirtió, sin embargo, que el centro y el norte del país todavía pueden atravesar episodios de calor intenso. En Neuquén, el norte de Río Negro y el este de Chubut podrían registrarse valores superiores a los 42 °C, aunque el ambiente más seco favorece un descenso nocturno más pronunciado.
La Organización Meteorológica Mundial relaciona el aumento de la frecuencia y la intensidad de las olas de calor con la acumulación de gases de efecto invernadero. Las lluvias y la nubosidad podrían limitar algunos episodios durante el verano argentino, pero no eliminan la posibilidad de temperaturas extremas. Los especialistas recomiendan seguir los pronósticos y las alertas oficiales a medida que se acerque la temporada.
