Las fintech concentran casi el 40% de los usuarios de crédito formal y muestran mayores niveles de mora
La expansión de las fintech modificó en los últimos dos años la composición del mercado de crédito formal en la Argentina. Según un informe del Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA), la cantidad de personas con algún financiamiento vigente pasó de unos 16 millones a más de 21 millones, mientras que los usuarios de plataformas fintech crecieron de 3,7 millones a más de 8 millones. De esta manera, cerca del 40% de quienes acceden al crédito formal utilizan actualmente este tipo de proveedores, aunque generalmente mediante préstamos de menor monto que los bancarios.
El crecimiento permitió incorporar al financiamiento a trabajadores informales, monotributistas, personas sin una cuenta bancaria activa y usuarios con escaso historial crediticio. Al mismo tiempo, esas carteras presentan mayores niveles de incumplimiento: de acuerdo con el ITBA, cerca del 30% se encuentra en alguna situación irregular. La denominada mora operativa, correspondiente a atrasos de entre 30 y 360 días, ronda el 23% y mostró una mayor estabilidad durante los últimos meses analizados.
Parte del incremento de la mora total corresponde a créditos incobrables acumulados de períodos anteriores. Por ese motivo, el informe diferencia la evolución reciente de los atrasos de corto y mediano plazo de aquellos préstamos que permanecen impagos desde hace más tiempo. El ritmo de crecimiento de la mora operativa comenzó a moderarse desde noviembre de 2025.
Cómo funciona el crédito fuera de los bancos
La Fundación Mediterránea distingue dentro del sistema formal a las entidades financieras tradicionales y a los proveedores no financieros de crédito. Los bancos, compañías financieras y cooperativas pueden captar depósitos y están sometidos a requisitos específicos del Banco Central de la República Argentina (BCRA) sobre capital, liquidez y encajes. Los proveedores no financieros, entre los que se encuentran numerosas fintech, utilizan recursos propios para prestar y operan bajo una regulación diferente, aunque también deben registrarse ante la autoridad monetaria.
Las fintech se caracterizan además por realizar digitalmente la solicitud, evaluación, desembolso y posterior cobro de los préstamos. Para analizar la capacidad de pago pueden incorporar información adicional al historial bancario tradicional, como movimientos transaccionales, pagos de servicios y otros antecedentes disponibles. Según la Fundación Mediterránea, esos instrumentos permiten evaluar perfiles que históricamente tuvieron mayores dificultades para obtener préstamos dentro del sistema bancario.
Este proceso amplió la cantidad de personas con financiamiento formal, aunque también incorporó clientes con perfiles de riesgo diferentes. Por eso, la comparación entre la mora bancaria y la de las fintech debe considerar tanto el tamaño de los créditos como las características de los usuarios atendidos. La evolución de esos indicadores forma parte del debate sobre la calidad y profundidad del mercado financiero argentino.
La posición del Banco Central ante el aumento de la mora
El ministro de Economía, Luis Caputo, vinculó parte del incremento de los incumplimientos con la expansión reciente del crédito y con préstamos que posteriormente presentaron dificultades de pago. Desde el Banco Central, en tanto, descartaron por el momento una intervención estatal destinada a resolver de manera general las deudas entre particulares.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, sostuvo que la morosidad debe tratarse principalmente dentro de la relación entre acreedores y deudores. «Seguimos viendo esto como una cuestión entre privados», afirmó al explicar la posición de la entidad. También planteó que una intervención que redistribuya recursos entre las partes podría introducir incentivos no deseados dentro del sistema financiero.
El economista Carlos Rodríguez, por su parte, vinculó la capacidad de normalizar las deudas con una eventual recuperación de los ingresos y de la actividad económica. Según su análisis, la evolución de la recesión, los incumplimientos y las expectativas puede influirse mutuamente. La discusión se concentra así tanto en la situación de las familias endeudadas como en las condiciones necesarias para que vuelva a expandirse el financiamiento.
El costo de los préstamos y la carga tributaria
El IERAL, de la Fundación Mediterránea, señaló que el crecimiento de la mora ocurre en una economía que todavía posee un mercado crediticio pequeño en términos regionales. La relación entre crédito y Producto Bruto Interno se ubica alrededor del 13%, por lo que la institución no atribuye los actuales incumplimientos a un nivel general de endeudamiento particularmente elevado. Su análisis pone el foco también en el costo que enfrentan quienes toman préstamos.
Un trabajo de Econométrica estimó que impuestos como el IVA e Ingresos Brutos pueden agregar más de 43 puntos porcentuales al costo financiero efectivo anual de determinadas operaciones, llevándolo del 79% al 122,7%. La consultora consideró que una reducción de esa carga podría facilitar una baja del costo de financiamiento y contribuir a mejorar el cumplimiento de los hogares. El IERAL coincidió en que una parte del valor final de los intereses responde a tributos y no exclusivamente al costo de fondeo, el riesgo crediticio o los gastos de intermediación.
El comportamiento de la mora durante los próximos meses permitirá observar si la expansión del crédito puede continuar sin un deterioro adicional de las carteras. La evolución será especialmente relevante en el segmento fintech, que incorporó millones de nuevos usuarios en un período relativamente corto. Al mismo tiempo, las condiciones de tasas, actividad e ingresos seguirán influyendo sobre la capacidad de pago de familias y empresas.
