Si bien en noviembre el consumo masivo creció nuevamente en noviembre y se encamina para cerrar el 2023 en terreno positivo, prevén que en el 2024 el panorama será más desalentador. Las recientes medidas adoptadas por el Gobierno tenderán a erosionar el poder adquisitivo de los salarios y, por consiguiente, impactarán en el consumo. De esta manera, se prevé una retracción para 2024.

De acuerdo al relevamiento de la consultora Scentia, en noviembre el «self service» presentó una variación positiva del 7,7% interanual, para acumular una mejora de 2,6% en los primeros once meses de 2023 frente al mismo período del año pasado. En las grandes cadenas, el crecimiento interanual en noviembre fue del 10,4%, y acumuló un alza en lo que va del año del 9,3%.

El crecimiento de los autoservicios independientes mejoró un 5%, pero aún acumula una retracción del 3,6% en los primeros once meses del año. Se debe, sobre todo, a la brecha de precios que se exhibió durante buena parte de 2023 entre ambos canales de venta, a partir de los programas oficiales.

¿Por qué creció el consumo en 2023?

Uno de los motivos principales se debe a la incertidumbre del consumidor ante un escenario electoral y un contexto de aceleración inflacionaria, a esto se lo denomina «efecto cobertura». Esta tendencia continuó durante los primeros días de diciembre previos a la asunción de Javier Milei.

Las medidas anunciadas por el ministro de Economía la semana pasada provocaron una rápida reacción en algunas cámaras sectoriales. Fue el caso de la CAME, quien alertó que «la devaluación provocará un cambio sustancial en los precios relativos de la economía que, sumado a la quita de subsidios y a los recortes de inversión en infraestructura, impactarán de manera significativa en la capacidad de consumo de la ciudadanía».

En ese marco, el escenario será otro en 2024. «Los pronósticos hablan de una retracción del 5% aproximadamente», señaló Osvaldo Del Río, director de Scentia. Es que el consumo se verá afectado el próximo año por una marcada caída del poder adquisitivo de los salarios.