Detectan explosiones de ceniza en un volcán chileno cercano a Neuquén y elevan la alerta a nivel amarillo
El aumento de la actividad en el Complejo Volcánico Nevados de Chillán, ubicado en la región chilena del Ñuble y próximo a la frontera con Neuquén, llevó a las autoridades de ambos países a reforzar el monitoreo y elevar la alerta técnica a color amarillo. La decisión fue adoptada por el Servicio Geológico Minero Argentino y el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile que detectaron cambios en el comportamiento interno del sistema volcánico.
Aunque el volcán se encuentra íntegramente en territorio chileno, varias localidades del norte neuquino se ubican a menos de 100 kilómetros de distancia. Entre las más cercanas figuran Las Ovejas, Manzano Amargo y Varvarco. Por ese motivo, los organismos técnicos mantienen el seguimiento del fenómeno y la comunicación con las áreas de gestión del riesgo.
Qué motivó el cambio de alerta
Los informes oficiales registraron una serie de explosiones menores acompañadas por emisiones de ceniza, gases y material piroclástico desde el cráter activo. Según los reportes técnicos, se identificaron al menos cinco pulsos eruptivos de baja energía, con columnas que alcanzaron hasta 160 metros sobre el nivel del cráter.
A la actividad superficial se sumó un incremento sostenido de la sismicidad volcánica. Los especialistas detectaron señales vinculadas al movimiento de fluidos y al ingreso de nuevo material magmático bajo el sector conocido como Las Termas. Ese escenario podría modificar el comportamiento del sistema hidrotermal de la zona.
El director nacional subrogante de Sernageomin, Mauricio Lorca, explicó que los registros muestran cambios que requieren reforzar la vigilancia y mantener informadas a las autoridades y a la comunidad. En la misma línea, Álvaro Amigo, jefe de la Red Nacional de Vigilancia Volcánica de Chile, indicó que la actividad reciente está asociada al fracturamiento de roca y al ascenso de material magmático.
Qué implica una alerta amarilla
Dentro de la escala utilizada para el monitoreo volcánico, el nivel amarillo indica un estado de inestabilidad superior al habitual. No supone necesariamente una erupción mayor inminente, pero sí exige vigilancia reforzada y evaluación permanente de los parámetros registrados.
La clasificación contempla cuatro niveles. El verde corresponde a un volcán activo con comportamiento estable; el amarillo marca alteraciones que requieren seguimiento especial; el naranja advierte sobre una probable erupción mayor o el retorno a una etapa eruptiva; y el rojo se utiliza ante una erupción importante inminente o en curso.
Sin impacto registrado en Argentina
Los reportes argentinos no registraron impacto sobre poblaciones del país. El Centro de Avisos de Ceniza Volcánica del Servicio Meteorológico Nacional indicó que no había ceniza volcánica en suspensión sobre la zona fronteriza entre Argentina y Chile al momento del informe.
Los riesgos inmediatos se concentran en el entorno del cráter e incluyen la expulsión de fragmentos de roca, gases volcánicos y ceniza. De todos modos, los especialistas aclararon que la dispersión de material puede variar según la evolución de la actividad y las condiciones meteorológicas.
El SEGEMAR, el Sernageomin, la Agencia Federal de Emergencias y otros organismos vinculados al SINAGIR continuarán con el seguimiento del complejo volcánico. Cualquier modificación relevante en los parámetros de actividad deberá ser informada a las autoridades locales y a las comunidades cercanas.
