La variante del COVID «Frankenstein»: qué se sabe sobre la XFG, cómo se transmite y qué síntomas provoca
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido una alerta por una nueva variante del COVID-19, identificada como XFG. La mutación fue detectada en varios países y está siendo monitoreada por sus características particulares, que la diferencian de otras cepas anteriores.
El caso que encendió las alarmas se conoció en Israel. Las autoridades sanitarias locales confirmaron que un paciente contrajo esta variante y que el virus presenta mutaciones asociadas a un mayor grado de transmisión. Si bien se trata de un subtipo de ómicron, aún se investigan sus efectos a mediano plazo.
A pesar del alerta, la OMS aclaró que la XFG no representa un riesgo global significativo por el momento. Se trata de una «variante bajo monitoreo», una categoría inferior en el nivel de riesgo, por lo que no se esperan medidas restrictivas en el corto plazo. Sin embargo, se instó a los países a reforzar la vigilancia genómica y mantener actualizados los esquemas de vacunación.
Desde el Ministerio de Salud de Israel confirmaron que la persona afectada se encuentra en buen estado de salud y evoluciona de manera favorable. El paciente presentó síntomas similares a los de otras variantes: fiebre, dolor de garganta, congestión nasal y cansancio general.
A nivel global, el monitoreo de nuevas variantes continúa siendo una prioridad para evitar brotes inesperados. Las mutaciones como la XFG suelen surgir a partir de recombinaciones entre diferentes linajes virales y su impacto depende de múltiples factores, como la inmunidad de la población y la eficacia de las vacunas disponibles.
Por ahora, no se han reportado casos en Argentina ni en Sudamérica. No obstante, los especialistas recomiendan mantener ciertas medidas de cuidado, sobre todo para personas mayores, inmunocomprometidas o con enfermedades preexistentes.

