ACV, demencia y depresión: científicos identifican 17 factores de riesgo en común entre las afecciones
Un reciente estudio internacional publicado en la revista Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry reveló que el accidente cerebrovascular (ACV), la demencia y la depresión comparten múltiples factores de riesgo relacionados con el estilo de vida y la salud. La investigación, liderada por expertos del Hospital General de Massachusetts (MGH), identificó 17 variables que influyen en el desarrollo de al menos dos de estas afecciones, y cuya modificación podría ayudar a prevenirlas simultáneamente.
El trabajo fue encabezado por el Dr. Sanjula Singh y el Dr. Jasper Senff, investigadores del MGH, quienes analizaron 59 estudios científicos previos para identificar los factores de riesgo comunes entre estas tres enfermedades neurológicas. Entre los principales hallazgos, se destacan la hipertensión arterial, el nivel de azúcar en sangre, el colesterol, el estrés crónico y el consumo de alcohol como elementos con fuerte impacto en la salud cerebral.
Además, el estudio señaló que la obesidad, el tabaquismo, la pérdida de audición, la enfermedad renal crónica, el insomnio, la inactividad física, el aislamiento social, el dolor crónico y la ausencia de un propósito vital también elevan el riesgo de desarrollar estas condiciones.
Un abordaje preventivo integral
Según los autores, estos hallazgos abren la puerta a un enfoque preventivo integral. “La demencia, el ACV y la depresión están conectados, así que si una se manifiesta, hay una alta probabilidad de que se desarrolle otra con el tiempo”, explicó Senff. “Prevenir una puede ayudar a reducir el riesgo de las otras dos”, agregó.
El estudio destaca que al menos el 60% de los casos de ACV, el 40% de las demencias y el 35% de los cuadros depresivos en la vejez están vinculados a factores modificables. Es decir, pueden prevenirse o postergarse si se adoptan hábitos saludables.
Qué se recomienda para cuidar el cerebro
Los especialistas recomiendan adoptar medidas simples pero eficaces como llevar una dieta equilibrada, controlar la presión y la glucemia, realizar actividad física regular, dormir adecuadamente, mantener vínculos sociales y estimular el intelecto con actividades recreativas, como rompecabezas o lectura. También se subraya la importancia del manejo del estrés y la participación activa en la comunidad como elementos clave para un envejecimiento saludable.
Una herramienta para medir el riesgo
El equipo del MGH trabaja actualmente en el desarrollo de una «puntuación de cuidado cerebral» que permitirá evaluar y monitorear los esfuerzos preventivos individuales. “La atención médica se ha vuelto cada vez más compleja, pero prevenir enfermedades puede ser simple. Muchas de las más comunes comparten los mismos factores de riesgo”, sostuvo el Dr. Jonathan Rosand, jefe de neurología del MGH.

