Manchester United superó los 1.100 millones de libras de deuda pese a registrar ingresos récord
El Manchester United atraviesa una situación financiera delicada después de que su deuda total superara los 1.100 millones de libras esterlinas, equivalentes a unos US$1.300 millones. El pasivo combina obligaciones históricas, pagos pendientes por transferencias y nuevos créditos tomados durante los últimos meses. La cifra creció incluso en un ejercicio en el que el club alcanzó ingresos récord.
El equipo inglés solicitó otros 90 millones de libras desde el 30 de junio mediante su línea de crédito rotatoria. Esa financiación se sumó a una deuda histórica de 578 millones de libras, otros 200 millones utilizados de la línea de crédito y cerca de 375 millones pendientes por fichajes. La estructura financiera continúa así condicionada por compromisos que se acumularon durante casi dos décadas.
La deuda que comenzó con la compra de los Glazer
Buena parte del problema se remonta a 2005, cuando la familia Glazer adquirió el Manchester United mediante una compra apalancada. Ese mecanismo trasladó préstamos utilizados para concretar la operación a la estructura financiera del propio club. Desde entonces, los intereses y refinanciaciones continuaron afectando las cuentas incluso durante períodos de fuerte generación de ingresos.
El especialista en finanzas del fútbol Kieran Maguire estimó que los costos financieros netos acumulados desde aquella adquisición superaron los 1.000 millones de libras. Durante el último ejercicio, esos gastos alcanzaron 69,6 millones de libras, más del triple que un año antes. Las variaciones cambiarias y la refinanciación de préstamos explicaron parte de ese salto.
La llegada de Jim Ratcliffe como propietario minoritario en 2024 no eliminó las obligaciones heredadas. Su gestión impulsó un programa de reducción de costos que incluyó dos rondas de despidos y la eliminación de unos 450 puestos de trabajo. La masa salarial quedó cerca de los 302 millones de libras, aunque esos ajustes todavía no alcanzaron para revertir el peso de la deuda.
Fichajes y un nuevo estadio agregan presión
El United destinó 191,7 millones de libras a incorporaciones durante el último mercado. Entre las principales operaciones estuvieron las llegadas de Andrey Santos, Youri Tielemans y Carlos Baleba, mientras el club todavía mantiene cerca de 375 millones de libras pendientes por transferencias acordadas anteriormente. Una parte importante de esas obligaciones debe pagarse durante los próximos 12 meses y el resto se distribuye en plazos de hasta cinco años.
El proyecto para construir un nuevo estadio también comenzó a demandar recursos. La institución destinó 63,5 millones de libras a la compra de terrenos relacionados con el plan y financió esa operación mediante una refinanciación. El futuro recinto tendría capacidad para 100.000 espectadores y su costo podría superar los 2.000 millones de libras.
El director ejecutivo Omar Berrada defendió la política de incorporaciones y sostuvo que las decisiones deportivas se tomaron bajo criterios de sostenibilidad financiera. El desafío será compatibilizar ese objetivo con una deuda elevada y con inversiones importantes tanto en el plantel como en infraestructura. La situación obliga al club a equilibrar crecimiento deportivo y control de sus compromisos financieros.
Ingresos récord, pero todavía con pérdidas
A pesar del endeudamiento, el Manchester United facturó 677,6 millones de libras durante el ejercicio 2025-26, el mayor nivel de ingresos de su historia. La cifra superó los 666,5 millones registrados en el período anterior, incluso sin participación en competiciones europeas. Los ingresos derivados de la Premier League y de los partidos disputados como local ayudaron a sostener ese crecimiento.
El resultado operativo también mostró una mejora, con una ganancia de 22,6 millones de libras frente a una pérdida de 18,4 millones un año antes. Sin embargo, el fuerte incremento de los costos financieros terminó dejando un resultado negativo de 43 millones de libras antes de impuestos. La mejora de la actividad comercial no alcanzó, por lo tanto, para compensar completamente el peso del endeudamiento.
El club proyecta ingresos de entre 740 y 760 millones de libras para el ejercicio 2026-27, apoyado en su regreso a la Champions League y en nuevos contratos comerciales. Ese incremento podría aliviar parte de la presión, aunque deberá convivir con los vencimientos de deuda, los pagos por fichajes y los gastos asociados al nuevo estadio. La evolución de esas obligaciones será determinante para conocer cuánto margen financiero tendrá el United durante los próximos años.