El fenómeno de El Niño elevó la probabilidad de lluvias superiores a lo normal en distintas regiones de Argentina durante la primavera. Según el Servicio Meteorológico Nacional, el centro y noreste del país aparecen entre las zonas con mayores chances de registrar precipitaciones por encima de sus valores habituales. El organismo también advirtió que el patrón puede favorecer tormentas más frecuentes e intensas cuando coincidan otros factores atmosféricos.

El escenario no significa que vaya a llover de manera constante ni que todas las provincias vayan a tener excesos similares. Los pronósticos trimestrales expresan probabilidades y comparan cada región con sus propios registros históricos. Incluso dentro de áreas con valores cercanos a lo normal pueden producirse episodios puntuales de lluvias muy intensas.

Las regiones con más chances de lluvias abundantes

El norte del Litoral y el oeste de Cuyo aparecen entre las áreas con mayor probabilidad de recibir precipitaciones superiores a las habituales. La misma tendencia alcanza a La Pampa, el sudoeste de Buenos Aires y el noreste de la Patagonia. En el sur del Litoral, Córdoba, San Luis, Buenos Aires y el noroeste patagónico, el pronóstico se inclina entre valores normales y superiores a lo normal.

El panorama cambia hacia otras regiones del territorio. El centro-oeste de Formosa y Chaco, junto con el este de Salta y Santiago del Estero, se mantienen dentro de parámetros normales. En buena parte del NOA, Tierra del Fuego y el sudoeste de Santa Cruz, las probabilidades se reparten entre valores normales e inferiores a los habituales.

El Niño podría extender sus efectos

El episodio de El Niño se encuentra en una fase intensa y los modelos del SMN le asignan una alta probabilidad de continuidad durante la primavera. El calentamiento del Pacífico ecuatorial altera la circulación atmosférica y modifica la trayectoria de los sistemas de tormentas sobre Sudamérica. En Argentina, este patrón suele aumentar las chances de lluvias abundantes especialmente sobre el Litoral y sectores del centro del país.

El director del SMN, Pedro Di Nezio, señaló que el episodio se ubica entre los más fuertes de las últimas décadas y lo comparó con el registrado en 1997. También explicó que los mayores impactos sobre Argentina no necesariamente coinciden con el momento de máxima intensidad del fenómeno en el Pacífico. Los antecedentes de eventos similares muestran que los excesos hídricos pueden prolongarse incluso después del pico de El Niño.

También se esperan cambios en las temperaturas

Las proyecciones muestran además una mayor probabilidad de temperaturas por debajo de lo normal en Cuyo, La Pampa, Buenos Aires, Córdoba, el sudoeste de Santa Fe y sectores del centro y norte de la Patagonia. En el norte argentino, en cambio, predominan probabilidades de valores normales o ligeramente superiores a los registros habituales. La combinación de lluvias y temperaturas dependerá de la evolución concreta de los sistemas atmosféricos durante cada período.

El Niño no determina por sí solo cuándo ocurrirá una tormenta ni permite anticipar con precisión un evento extremo. Su influencia modifica las probabilidades generales y crea condiciones más favorables para determinados patrones de lluvia. Por eso, el seguimiento de los pronósticos y alertas de corto plazo seguirá siendo clave en las regiones más expuestas.