La Justicia de Santa Fe sobreseyó al adolescente de 15 años acusado de matar a su compañero Ian Cabrera, de 13, durante un tiroteo en una escuela de San Cristóbal. El juez penal José Boaglio tomó la decisión porque el acusado no podía ser condenado penalmente según la legislación vigente al momento del ataque.

La resolución respondió a un planteo de los abogados defensores Mariana Oroño y Federico Kiener. Aunque la Justicia le atribuyó formalmente la autoría material del hecho, la edad que tenía cuando ocurrió el episodio impedía imponerle una pena.

El magistrado también ordenó que continúen las medidas de seguimiento y resguardo a cargo de organismos estatales. Por lo tanto, el cierre de la causa penal no implica que se interrumpan las acciones de asistencia y control dispuestas para el adolescente.

Por qué fue sobreseído el acusado

La decisión se basó en el régimen penal juvenil que regía cuando ocurrió el ataque. En ese momento, la edad mínima de punibilidad era de 16 años, por lo que el adolescente, que tenía 15, no podía recibir una condena penal.

Aunque el Congreso aprobó posteriormente una reforma que redujo la edad de punibilidad de 16 a 14 años, ese cambio no puede aplicarse de manera retroactiva si perjudica al acusado. Por ese motivo, la nueva normativa no modifica la situación legal del adolescente en esta causa.

Cómo fue el tiroteo en la escuela de San Cristóbal

El ataque ocurrió en marzo de 2026 en la Escuela Normal N.º 40 Mariano Moreno, ubicada en San Cristóbal, provincia de Santa Fe. Durante el tiroteo murió Ian Cabrera, de 13 años, en un hecho que conmocionó a la comunidad educativa y a los vecinos de la ciudad.

Durante la investigación también se analizaron los vínculos del adolescente con comunidades digitales asociadas a contenidos violentos. Entre ellas se mencionaron la denominada True Crime Community y la red extremista conocida como 764, señalada por promover situaciones de violencia y ataques.

En los meses posteriores, las amenazas y publicaciones de riesgo vinculadas con instituciones educativas mantuvieron la preocupación en torno a la seguridad escolar. Según la información difundida, en otro episodio reciente las autoridades secuestraron un arma tras detectar una publicación de riesgo en redes sociales relacionada con una escuela.