Dos internos alojados en cárceles bonaerenses fueron aprehendidos después de que una investigación detectara un presunto plan para asesinar a la fiscal María Paula Hertrig, quien había intervenido en una causa contra ambos. Los acusados son Martín Darío Rettori y Ariel Ernesto Libertini, señalados como integrantes de una banda investigada por robos agravados y asociación ilícita. Las pruebas incorporadas incluyen escuchas telefónicas, mensajes recuperados de un celular y consultas realizadas a una herramienta de inteligencia artificial.

La investigación quedó a cargo del fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, luego de que Hertrig se apartara del expediente en agosto de 2025. La fiscal había encontrado en uno de los teléfonos secuestrados mensajes con información sobre su domicilio, sus vehículos y números telefónicos vinculados con ella y su familia. A partir de ese hallazgo, pidió que se investigara la posible instigación a cometer un homicidio calificado.

Las escuchas revelaron amenazas contra la fiscal

Durante varios meses, la Justicia intervino las comunicaciones de los sospechosos y reunió nuevos elementos sobre el supuesto plan. En uno de los audios, Rettori afirmó que podía mandar a balear la vivienda de la fiscal, mientras que en otra conversación hizo comentarios burlones después de que ella dejara la causa. También se registraron referencias directas a los vehículos que utilizaba y a la posibilidad de atacarla cuando saliera de su casa.

Los investigadores incorporaron además conversaciones realizadas mediante ChatGPT desde un iPhone registrado a nombre de una hija de Rettori. Según la causa, allí se solicitaron fotografías e información sobre Hertrig, su entorno personal y sus movimientos. La instrucción judicial sostiene que esas consultas fueron realizadas por pedido del detenido.

Con ese material, Ferrari solicitó nuevos allanamientos en las cárceles donde permanecían alojados los acusados. El juez de Garantías N°1 de San Isidro, Ricardo Costa, autorizó los procedimientos y el secuestro de dispositivos electrónicos. Los operativos se realizaron de manera simultánea en las unidades penitenciarias de Campana y Florencio Varela.

Tres celulares quedaron secuestrados

En la Unidad Carcelaria N°21 de Campana, donde estaba Libertini, los investigadores incautaron dos teléfonos celulares. En la Unidad N°31 de Florencio Varela, donde se encontraba Rettori, fue secuestrado un tercer dispositivo. Ambos quedaron aprehendidos en el marco del nuevo expediente.

El caso se originó mientras Hertrig investigaba una banda acusada de cometer entraderas y escruches en el conurbano bonaerense y la Ciudad de Buenos Aires. Rettori y Libertini habían sido detenidos como presuntos líderes de esa organización. Fue durante el análisis de uno de los teléfonos incorporados a esa causa cuando aparecieron las primeras comunicaciones que dieron origen a la investigación por las amenazas.

La Justicia deberá determinar ahora el alcance concreto del plan y la responsabilidad de cada uno de los acusados. Los tres celulares secuestrados serán sometidos a peritajes para establecer si contienen nuevos mensajes, contactos u otros elementos vinculados con las amenazas. Hasta que avance esa investigación, las acusaciones contra ambos permanecen bajo análisis judicial.