Paseaba a su perro y encontró 125 restos óseos: la investigación confirmó que eran arqueológicos
Un vecino de Puerto Madryn encontró un cráneo y varias bolsas con restos óseos mientras paseaba a su perro por una zona cercana a la Reserva de Servicoop, en Chubut. El hallazgo activó un operativo policial y la intervención de la Fiscalía para determinar si podía estar vinculado con una muerte reciente. Tras las primeras pericias, el Ministerio Público Fiscal confirmó que el material era de origen arqueológico y descartó una hipótesis criminal.
El descubrimiento se produjo sobre una ruta alternativa próxima a la reserva, en dirección a la Ruta Nacional 3. El hombre advirtió la presencia de un cráneo y otros huesos distribuidos entre bolsas, elementos y residuos, por lo que dio aviso a las autoridades. Personal policial se trasladó hasta el lugar y preservó el sector para permitir el trabajo de los especialistas.
La Policía Científica realizó un relevamiento completo y recuperó aproximadamente 125 piezas óseas. Entre el material se identificaron distintos componentes pertenecientes a esqueletos humanos. Todo fue secuestrado para realizar estudios destinados a establecer su antigüedad y procedencia.
Las pericias descartaron un hecho criminal reciente
El fiscal Lautaro Volpi quedó a cargo de las actuaciones y dispuso las primeras medidas periciales. Una de las prioridades fue determinar si los restos pertenecían a una persona fallecida recientemente y si presentaban lesiones compatibles con algún delito.
Los especialistas detectaron en algunas costillas vestigios que podrían corresponder a fracturas antiguas ya consolidadas. En las restantes piezas examinadas no se observaron lesiones visibles. Esa ausencia de signos compatibles con violencia reciente comenzó a orientar la investigación hacia una explicación distinta de la inicialmente contemplada.
Las evaluaciones posteriores confirmaron que los restos correspondían a material arqueológico. Con ese resultado, el Ministerio Público Fiscal descartó que el hallazgo estuviera relacionado con un hecho policial reciente. Tampoco se detectaron signos de criminalidad en las piezas analizadas.
Los estudios continuarán para determinar su origen
Pese a la confirmación inicial, el expediente continuará abierto para completar los estudios sobre las 125 piezas recuperadas. Las pericias buscarán precisar la antigüedad del material y establecer con mayor exactitud su procedencia.
El análisis permitirá además determinar las características de los restos y aportar información sobre el contexto en el que terminaron depositados en esa zona de Puerto Madryn. La investigación pasó así de un operativo inicialmente tratado bajo protocolos policiales a un procedimiento centrado en el valor arqueológico del hallazgo.
