La Justicia rechazó el pedido de Candela Arizaga para evitar una nueva pericia en la causa que investiga a Facundo Moyano por presuntas lesiones leves y privación ilegítima de la libertad. La modelo fue citada para este jueves 22 de octubre, a las 13, en la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), donde deberá realizarse la evaluación y también prestar declaración ante la fiscalía.

La defensa de Arizaga, encabezada por el abogado Roberto Herrera, había presentado un informe psicológico de la profesional que la trata. Con ese documento, solicitó que se reconsiderara la necesidad de la entrevista, al argumentar que la modelo ya había declarado y que su versión de los hechos constaba en el expediente.

La fiscalía busca profundizar distintos aspectos de la investigación y determinar si Arizaga pudo haber sufrido algún tipo de presión. La nueva convocatoria se produjo después de que trascendiera un encuentro de la pareja en Madrid, donde ambos viajaron mientras continúa el proceso judicial.

La causa investiga presuntos hechos de violencia de género y privación ilegítima de la libertad. Sobre Moyano rige una medida cautelar que restringe el acercamiento y el contacto con Arizaga, mientras que la defensa de la modelo había anticipado que presentaría un escrito para solicitar que se levante esa restricción.

El viaje de la pareja a Madrid

La presencia de Moyano y Arizaga en España trascendió antes de que se confirmara públicamente su reconciliación. Según contó Moria Casán en su programa La mañana con Moria, el exdiputado se comunicó con ella y le relató parte de las actividades que compartía con la modelo en la capital española.

De acuerdo con la conductora, ambos aprovecharon la estadía para recorrer Madrid y hacer compras. Moyano también le envió una fotografía de los dos en un bar de la ciudad, acompañada por un mensaje: “Moria, empezamos a ver tu serie”.

El viaje se produjo mientras el exdiputado continúa vinculado a la causa judicial. Tras su excarcelación, quedó sujeto a distintas pautas de conducta, entre ellas una prohibición de acercamiento y comunicación con Arizaga en territorio argentino.