Consultoras locales creen que Argentina podrá afrontar la deuda de 2027, aunque advierten por el financiamiento
Las consultoras locales mantienen una visión relativamente tranquila sobre la capacidad de Argentina para afrontar los vencimientos de deuda de 2027, aunque advierten que el contexto financiero internacional se volvió más exigente. El principal problema no estaría en la disponibilidad de recursos para pagar, sino en la posibilidad de refinanciar a tasas razonables y recomponer el acceso al mercado. A eso se suma una economía local que muestra estabilidad macroeconómica, pero también señales de actividad débil.
FMyA destacó que septiembre transcurre con dólar estable, tasas cercanas al 2% mensual y una inflación que podría ubicarse alrededor de 1,6%. La consultora también espera una mejora de la actividad hacia fin de año, apoyada en la recuperación de salarios y algo más de inversión. Sin embargo, el mercado ya empieza a descontar mayor presión cambiaria y financiera a partir de marzo de 2027, cuando avance el calendario electoral.
El desafío está en refinanciar
EconViews puso el foco en el endurecimiento de las condiciones globales. La tasa del bono del Tesoro estadounidense a 10 años llegó al 5%, lo que encarece el financiamiento para países emergentes y complica especialmente a Argentina, que necesita conseguir fondos para cubrir vencimientos. La consultora sostuvo que la clave será mejorar la actividad y reducir el riesgo país para que los bonos argentinos vuelvan a acercarse al comportamiento del resto de los mercados emergentes.
El Presupuesto 2027 contempla emitir alrededor de US$11.000 millones en bonos en dólares en el mercado local. Con rendimientos argentinos todavía por encima del 10%, EconViews considera difícil colocar ese volumen en las condiciones actuales. Por eso, el acceso a nuevas fuentes de financiamiento aparece como uno de los puntos centrales de la estrategia oficial para el próximo año.
1816 descarta un problema de pago
La consultora 1816 calcula que los pagos de deuda de 2027 ascienden a unos US$21.400 millones, incluyendo bonos Globales y Bonares en manos privadas, Bopreal y compromisos netos con el FMI. Su evaluación es que esos vencimientos no representan un riesgo de pago inmediato porque el Ministerio de Economía dispone de alternativas como financiamiento adicional, privatizaciones y, en última instancia, reservas. La firma estimó reservas netas por unos US$11.300 millones y recursos utilizables por alrededor de US$36.000 millones.
El problema, según ese análisis, es que recurrir masivamente a reservas reduciría el margen de acción del Gobierno ante eventuales tensiones cambiarias durante 2027. Por eso, conseguir financiamiento local o externo y poder comprar divisas en el mercado resultará clave para preservar capacidad de intervención. El consenso entre las consultoras es que el pago no aparece hoy como el principal riesgo, pero sí el costo y la forma de conseguir los dólares necesarios.
