El riesgo país encarece una fuente de dólares clave para el plan financiero de 2027
El aumento del riesgo país y el deterioro de las condiciones financieras internacionales encarecieron una de las vías con las que el Gobierno espera cubrir parte de sus necesidades de dólares durante 2027. El programa financiero presentado por el Ministerio de Economía contempla colocar unos US$5.000 millones en bonos en el mercado local, pero la caída de los títulos soberanos elevó las tasas que debería convalidar el Tesoro. Luis Caputo ya señaló que prefiere postergar nuevas emisiones antes que aceptar un costo considerado demasiado alto.
Una de las referencias utilizadas por el mercado es el bono AO29, emitido bajo legislación local y con vencimiento en 2029. Según cálculos de la consultora 1816 citados por La Nación, el título llegó a rendir 11,8% medido al dólar MEP y 13,4% al contado con liquidación, mientras el Global 2035 se ubicó alrededor del 11%. Una nueva colocación debería ofrecer condiciones competitivas frente a esos rendimientos para atraer compradores.
El programa financiero necesita casi US$25.000 millones
El esquema para 2027 contempla necesidades por unos US$24.900 millones y no parte de una emisión soberana en los mercados internacionales. Además de los US$5.000 millones que se buscarían obtener mediante bonos locales, incluye US$4.200 millones de préstamos respaldados por organismos multilaterales, US$1.700 millones del Fondo Monetario Internacional y US$1.500 millones provenientes de privatizaciones. También prevé compras de divisas al Banco Central por aproximadamente US$4.900 millones.
El Tesoro espera además comenzar el año con parte de los dólares acumulados durante 2026. Economía había proyectado un excedente de US$3.700 millones, aunque esa cifra bajaría a unos US$2.900 millones si no se completan las colocaciones locales previstas antes del cierre del ejercicio. El Gobierno sostiene que dispone de distintas alternativas para afrontar los vencimientos y que regresar a los mercados internacionales no constituye una condición inmediata para cumplir con los pagos.
El problema aparece si tampoco resulta conveniente conseguir los fondos previstos dentro del mercado local. De acuerdo con las estimaciones de 1816, incluso cumpliendo con las colocaciones proyectadas, el uso de saldos acumulados y las compras de dólares al Banco Central podrían generar una demanda de unos US$8.600 millones sobre las reservas. A ese escenario se suman vencimientos de Bopreal por hasta US$4.000 millones, aunque una parte de esos títulos puede utilizarse para cancelar impuestos.
Más presión para que el Banco Central acumule reservas
Si el financiamiento privado permanece caro, una de las alternativas será que el Banco Central compre más divisas para reforzar sus reservas antes de los vencimientos. Esa estrategia también plantea límites, porque una mayor demanda oficial en el mercado cambiario puede ejercer presión sobre el dólar y complicar el objetivo de sostener la desaceleración de la inflación. Por ese motivo, el acceso de empresas y del propio Tesoro al crédito privado es una pieza relevante dentro del esquema financiero.
El sector privado también incrementó su endeudamiento externo durante 2026. El Banco Central informó que la deuda externa privada alcanzó US$112.716 millones al cierre del primer trimestre, con una suba de US$313 millones respecto de los tres meses anteriores. Dentro de ese total, la deuda financiera creció US$1.463 millones, mientras la deuda comercial se redujo en US$1.150 millones.
La suba del riesgo país no implica por sí sola un problema inmediato para cumplir los vencimientos, pero sí encarece una de las herramientas que Economía esperaba utilizar para conseguir dólares. Si las tasas no bajan, el Gobierno deberá decidir cuánto financiamiento está dispuesto a tomar, qué peso tendrán los organismos internacionales y cuánto deberá aportar la acumulación de reservas del Banco Central. Esa combinación será uno de los puntos centrales del programa financiero de 2027.
