Los bancos refinancian a 115.000 clientes en mora por mes para aliviar la presión sobre la cadena de pagos
Los bancos están refinanciando alrededor de 115.000 clientes en mora por mes, en un contexto en el que la irregularidad de los créditos personales se mantiene cerca del 13%. El dato fue informado por Juan Curutchet, superintendente de Entidades Financieras y Cambiarias del Banco Central, quien sostuvo que el deterioro comenzó a perder intensidad. La estrategia oficial apunta a que la normalización avance mediante acuerdos directos entre las entidades y los deudores, sin un programa general de rescate.
Las refinanciaciones incluyen extensiones de plazos, tasas más bajas y cuotas reducidas para clientes que ya dejaron de pagar o muestran dificultades para cumplir con sus compromisos. El Banco Central no detalló todavía qué porcentaje de esos planes consigue volver a una situación regular, pero señaló que el pasaje de los clientes desde la categoría normal hacia niveles de mora se redujo respecto de meses anteriores. El objetivo de las entidades es recuperar créditos deteriorados y evitar que los incumplimientos continúen escalando.
Los bancos públicos concentran miles de acuerdos
El Banco Nación refinanció durante 2026 unas 127.951 operaciones correspondientes a 110.734 clientes, por un total de $582.000 millones. El monto promedio rondó los $4,6 millones por operación e incluyó casos de premora, atrasos ya consolidados y deudas de tarjetas de crédito. La entidad fue una de las primeras en desplegar planes específicos para clientes con dificultades de pago.
El Banco Provincia superó las 120.000 operaciones por unos $477.000 millones, con una fuerte concentración en personas físicas. Por su parte, el Banco Ciudad otorgó alrededor de 15.000 refinanciaciones dentro de su programa de desendeudamiento y redujo la tasa ofrecida a los clientes en mora. Las condiciones varían entre entidades según el tipo de deuda, el historial del cliente y su capacidad de pago.
Los bancos privados también ampliaron sus programas. Banco Macro informó más de 62.000 refinanciaciones de préstamos y unas 110.000 reestructuraciones para clientes que todavía no habían caído en mora, pero presentaban dificultades para sostener los pagos. Otras entidades de gran tamaño acumularon acuerdos con decenas de miles de clientes y montos que, en algunos casos, superaron el billón de pesos.
Las fintech también buscan recuperar a sus deudores
La mora también alcanza al universo de las billeteras virtuales y otras empresas financieras digitales. La Cámara Argentina Fintech estima que unos 2,4 millones de usuarios presentan algún grado de irregularidad y que alrededor del 90% dispone de alguna alternativa para renegociar sus compromisos. Parte de esos clientes ya tenía dificultades para acceder al sistema bancario tradicional antes de tomar créditos en plataformas digitales.
El planteo del Banco Central es que una refinanciación exitosa permita al cliente recuperar gradualmente el acceso al crédito. Curutchet sostuvo que una situación de mora no debería excluir de manera permanente a una persona del sistema financiero y que las entidades pueden volver a prestar bajo condiciones acordes con el historial reciente. Esa normalización dependerá, sin embargo, de que los nuevos planes sean compatibles con los ingresos y de que las cuotas puedan sostenerse en el tiempo.
La mora sigue en niveles elevados
La refinanciación mensual de miles de clientes representa una señal de respuesta del sistema, pero no elimina el problema de fondo. La irregularidad de los préstamos a personas físicas permanece en niveles elevados en comparación con los últimos años, mientras la demanda de nuevos créditos perdió dinamismo. Con un stock de préstamos que crece menos, el peso relativo de las deudas impagas se vuelve todavía más visible.
El Gobierno descartó avanzar con cambios que posterguen de manera general los plazos de mora o modifiquen artificialmente las estadísticas del sistema. La apuesta está puesta en que bancos, fintech y clientes renegocien las obligaciones de forma individual y que los nuevos acuerdos reduzcan gradualmente la cartera irregular. La evolución de esos planes mostrará si el volumen actual de refinanciaciones alcanza para revertir una mora que todavía continúa en niveles altos.
