Si bien el seleccionado argentino de rugby pudo vencer, con mucho trabajo y sufrimiento, a su par de Japón, ayer en el cierre de la fase de grupos del Mundial de Francia, y con la victoria obtuvo su pase hacia los cuartos de final, no todas fueron buenas noticias al término del encuentro. A la necesidad de pulir errores puntuales que contra un rival de mayor jerarquía se pagan más caros que contra el combinado asiático, a Los Pumas le quedó la preocupación por la fuerte lesión de Pablo Matera, un jugador clave no solo desde lo rugbístico sino también por el liderazgo que tiene dentro del plantel.

Una vez consumado el triunfo ante el seleccionado japonés, durante su conferencia de prensa, Michael Cheika, el head coach de la «Albiceleste», dejó en claro que el panorama del «Ala», ex capitán del seleccionado argentino, «no es bueno». Matera tuvo que salir lesionado en el primer tiempo del partido (reemplazado por Matías Alemanno) y podría quedar marginado de los próximos encuentros y hasta del resto del Mundial, en caso de que Argentina siga avanzando. Para confirmarlo, habrá que esperar los resultados que los estudios médicos arrojen en la próximas horas

Lo que sí es muy poco probable es que Matera pueda estar en el duelo por cuartos de final, ante Gales. Y es que el jugador formado en Alumni salió del estadio de la ciudad de Nantes con bastones y con la mirada en el piso mientras era ayudado por sus compañeros. En este sentido, Cheika fue contundente y explicó: «Pablo tiene una lesión en el isquiotibial. Por lo que sabemos hasta ahora, y por como salió de la cancha, el panorama no es bueno. Veremos como está en los próximos días«.

Vale decir que para el próximo encuentro de Los Pumas, buscando un lugar en las semifinales del Mundial, faltan solo cinco días. Como el seleccionado «albiceleste» culminó segundo en la zona D, en el comienzo de los Playoffs enfrentará a Gales, que ganó el Grupo C que compartió con Australia, Fiji, Georgia y Portugal. Si el combinado nacional logra superar a «Los Dragones», disputará una histórica semifinal ante Irlanda (número uno del ranking mundial) o los All Blacks de Nueva Zelanda.