Al término de la audiencia por el juicio de Paulina Lebbos, en la que el fiscal Carlos Sale pidió prisión perpetua para César Soto, Alberto Lebbos cuestionó con dureza a la fiscalía por haber retirado la acusación contra Sergio Kaleñuk y denunció un nuevo encubrimiento en la causa.

“Acá no solo se está asesinando a Paulina de nuevo, sino a la verdad. Están dejando libres a asesinos. Estamos seguros que Sergio Kaleñuk ha sido partícipe directo del homicidio de Paulina”, afirmó ante los medios. En la misma línea, apuntó contra los vínculos de poder: “Es un hijo del poder, el hijo de Alberto Kaleñuk, era el segundo hombre más poderoso de Tucumán después de José Alperovich”.

Lebbos también advirtió sobre posibles acciones judiciales: “Se siguen haciendo maniobras de encubrimiento. A todo aquel que haya archivado la causa, les digo que vamos a ir por el juicio político”.

Durante el juicio, el perito Jorge Gabriel Soria admitió la posibilidad de errores en los informes telefónicos. “Hago un informe y puedo equivocarme. El software no, pero yo puedo cometer errores. Copiar y pegar de más. Errores propios de los humanos”, explicó. Sus declaraciones impactan en una de las líneas de investigación que vinculaban a Kaleñuk.

Sobre ese punto, Lebbos insistió en la relevancia de los registros: “Tiene más de 200 llamadas. Cuántas llamadas tiene con el padre, con el jefe de la policía, con el subjefe, en el mismo lugar donde estaba el teléfono de Paulina”.

“El jefe de los fiscales es quien tiene que explicar la impunidad por el crimen de Paulina”, agregó, y amplió su crítica al sistema judicial: “En Tucumán los delitos graves están impunes, por eso los criminales no tienen miedo”.

En su descargo, también mencionó al exgobernador: “José Alperovich tiene una causa que dice que lo tienen que investigar y no lo investigan, por eso vivimos así en Tucumán”.

El reclamo del padre de la víctima se produce en un momento clave del proceso. Tras dos décadas del asesinato, el caso de Paulina Lebbos ingresó en su tramo final luego de que la fiscalía sostuviera que Soto la asesinó por estrangulamiento en febrero de 2006, en el marco de una discusión.

El alegato de Sale incluyó la reconstrucción del vínculo entre la víctima y el acusado, al que describió como conflictivo, y planteó que el crimen se produjo en un contexto de intimidad, bajo la figura de homicidio agravado por alevosía. Sin embargo, la decisión de retirar la acusación contra Kaleñuk reconfiguró el escenario del juicio y dejó a Soto como único imputado.

Ahora, el tribunal deberá resolver si las pruebas alcanzan para una condena a perpetua o si persisten dudas. La defensa tendrá la última palabra antes del veredicto.