Pampa Energía volvió al mercado internacional y consiguió financiamiento por USD 500 millones mediante la reapertura de un bono con vencimiento en 2037. La operación recibió ofertas por más de USD 1.000 millones y elevó el monto total del título a USD 950 millones. Para la compañía, el resultado marcó el menor spread de financiamiento de su historia.

El bono había sido emitido originalmente en noviembre de 2025. En esta nueva colocación, la empresa reabrió el título a 12 años, con un cupón de 7,75% y una tasa de descuento de 7,60%. La operación permitió comprimir el spread hasta 315 puntos básicos respecto de la emisión inicial.

Qué dijo la empresa

El CEO de Pampa Energía, Gustavo Mariani, destacó que la reapertura del bono permitirá fortalecer la estructura financiera de la compañía y ampliar sus fuentes de financiamiento de largo plazo. También remarcó el nivel de demanda alcanzado por la operación.

“El fuerte interés que recibimos refleja la confianza del mercado en nuestra solidez operativa, financiera y nuestro plan de crecimiento”, afirmó el ejecutivo. Los fondos obtenidos serán destinados al plan de inversiones de la compañía en el sector energético.

La colocación tuvo participación de inversores locales e internacionales. Con el monto adjudicado, Pampa extendió el perfil de vencimientos de su deuda hasta 2037 y consolidó una estructura financiera de mayor plazo para acompañar sus próximos proyectos.

Una estrategia de financiamiento en dos mercados

La operación internacional se suma a otra colocación realizada a fines de marzo en el mercado local. En esa oportunidad, Pampa Energía emitió una Obligación Negociable por USD 200 millones a tres años, con una tasa de 5,49% anual.

La empresa había lanzado inicialmente una operación por USD 100 millones, ampliable a USD 200 millones, y recibió ofertas por más de USD 425 millones. Esa emisión obtuvo la calificación “AAA(arg)” con perspectiva estable de parte de Fix, la máxima nota dentro de la escala local.

Con ambas operaciones, la compañía diversificó sus fuentes de financiamiento. Por un lado, accedió al mercado doméstico con una obligación negociable de corto y mediano plazo. Por otro, volvió al mercado internacional con un bono de vencimiento más largo.

El proyecto Fértil Pampa

En paralelo, Pampa Energía avanza con un proyecto industrial de mayor escala. La compañía presentó su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI) para desarrollar Fértil Pampa, un complejo ubicado en el Polo Industrial de Bahía Blanca.

La inversión prevista ronda los USD 2.400 millones. El proyecto apunta a producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea a partir de 2030, utilizando gas natural de Vaca Muerta como insumo principal. También contempla la fabricación de amoníaco y dióxido de carbono como materias primas intermedias.

El complejo tomará electricidad del Sistema Interconectado Nacional y utilizará agua de mar desalinizada. El gas llegará mediante un gasoducto exclusivo. La ubicación en Bahía Blanca le permite a la empresa aprovechar la cercanía a infraestructura energética, líneas de alta tensión y un puerto de aguas profundas.

Empleo, exportaciones y nuevos proyectos

Fértil Pampa S.A.U., propiedad total de Pampa Energía, prevé generar 3.500 puestos de trabajo durante la etapa de construcción y 300 empleos fijos cuando el complejo esté operativo. La compañía estima que el proyecto podrá producir USD 890 millones anuales en divisas desde el inicio de operaciones.

El 60% de la producción estaría orientado a exportaciones, principalmente hacia Brasil. La iniciativa busca ampliar la oferta local de fertilizantes y aprovechar la disponibilidad de gas no convencional de Vaca Muerta para agregar valor industrial.

Pampa también tiene otros planes dentro del RIGI. Según anunció el ministro de Economía, Luis Caputo, la empresa proyecta una inversión de USD 4.500 millones en el yacimiento Rincón de Aranda, en Neuquén, vinculada al desarrollo de petróleo y a la construcción de plantas de tratamiento, oleoductos y gasoductos.

En julio del año pasado, la compañía ya había registrado un primer pedido de adhesión al régimen por USD 426 millones para obras de infraestructura en ese mismo bloque. Con el nuevo financiamiento internacional, Pampa busca sostener una agenda de expansión centrada en energía, petróleo, gas y producción industrial asociada a Vaca Muerta.