Multinacionales giraron US$2600 millones en dividendos y superan los registros post-cepo
Las empresas multinacionales enviaron al exterior US$2600 millones en dividendos durante el primer semestre, según datos expuestos por el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning. La cifra marca la reactivación de una operación que había quedado casi frenada desde 2020 por las restricciones cambiarias. Además, el monto supera lo girado en igual período de 2016, 2017, 2018 y 2019, los años posteriores al levantamiento del cepo durante la gestión de Mauricio Macri.
El dato fue incluido en una presentación que Werning realizó ante la Fundación Mediterránea, en Córdoba. Allí, el funcionario defendió la flexibilización cambiaria y planteó que el proceso avanza junto con la regularización de pagos pendientes del sector privado. Según su exposición, las empresas volvieron a tener más margen para pagar importaciones, cancelar deuda comercial y distribuir utilidades, mientras el BCRA intenta recomponer reservas.
El giro de dividendos superó los niveles posteriores al cepo
La comparación con los años posteriores a la salida del cepo muestra la magnitud del movimiento. En todo 2016, las compañías giraron US$2900 millones en dividendos, por lo que los US$2600 millones del primer semestre equivalen a cerca del 90% de aquel total anual. En los años siguientes, los montos fueron menores: US$2200 millones en 2017, US$1900 millones en 2018 y US$852 millones en 2019.
Para el Gobierno, este aumento no representa necesariamente una demanda nueva y permanente de dólares. La explicación oficial apunta a la cancelación de utilidades que quedaron retenidas durante varios años por las restricciones cambiarias. Esa lectura también fue planteada por el presidente del Banco Central, Santiago Bausili, cuando defendió la habilitación para remitir dividendos correspondientes a ganancias de 2025.
La explicación del Banco Central sobre las utilidades retenidas
La autorización actual permite girar utilidades del último ejercicio, pero en la práctica puede servir para liberar parte de los dividendos acumulados durante el cepo. El argumento del BCRA se apoya en la forma habitual en que las multinacionales distribuyen sus ganancias. Muchas compañías no remiten todos sus beneficios cada año, sino porcentajes que suelen variar según el sector y la política interna de cada firma.
Según explicó Bausili, incluso en actividades con esquemas de distribución más agresivos, como el petróleo, el promedio puede rondar el 40% de las utilidades. En otras industrias, ese porcentaje puede ubicarse cerca del 25%. Por ese motivo, permitir el giro del 100% de las ganancias de un ejercicio puede equivaler, para algunas empresas, a liberar dividendos retenidos durante varios años.
«Cuando una empresa que opera en una industria donde el promedio de distribución es del 25% reparte el 100% de sus ganancias de 2025, en realidad es como si estuviera distribuyendo dividendos de cuatro años», había señalado Bausili. El funcionario también indicó que la expectativa oficial es limpiar buena parte del stock pendiente. La medida forma parte del esquema con el que el Gobierno busca desarmar obligaciones acumuladas sin provocar un salto brusco en la demanda cambiaria.
Petróleo, minería y bancos, entre los sectores con más transferencias
Los datos oficiales disponibles hasta mayo muestran que el sector petrolero lideró las transferencias, con US$732 millones. Luego se ubicaron la minería, con US$322 millones; oleaginosas y cereales, con US$176 millones; alimentos, con US$161 millones; química, con US$160 millones; y transporte, con US$105 millones. La distribución refleja el peso de sectores con fuerte presencia de capital extranjero y capacidad para generar utilidades en dólares.
Desde mayo también comenzaron los primeros giros de dividendos de bancos internacionales. Esa posibilidad quedó habilitada después de una autorización de la Superintendencia de Entidades Financieras para remitir una parte de las utilidades obtenidas en 2025. Con esa decisión, el Gobierno amplió el alcance de la normalización cambiaria hacia el sistema financiero.
Reservas, Bopreal y el «poder de fuego» del BCRA
Mientras libera pagos que habían quedado restringidos, el Banco Central busca fortalecer su capacidad de respuesta ante eventuales tensiones en el dólar. Werning sostuvo que el pago de los Bopreal permitió resolver aproximadamente la mitad de la deuda comercial privada heredada de fines de 2023. Ese instrumento había sido utilizado para ordenar los compromisos acumulados con importadores y proveedores del exterior.
El funcionario también afirmó que la entidad apunta a reconstruir un «poder de fuego» superior a los US$20.000 millones. Para eso, mencionó la acumulación de reservas, la reducción de la posición vendida en futuros, la reactivación de swaps bilaterales y la refinanciación de repos con bancos internacionales. El desafío oficial es combinar la salida de flujos retenidos con una mayor capacidad de intervención si aparecen episodios de volatilidad cambiaria.