La Justicia detuvo en Palermo al abogado Martín Castillo, investigado por presuntamente actuar como enlace entre detenidos de alto riesgo y personas en libertad. Entre sus defendidos aparece Claudio Javier “Morocho” Mansilla, uno de los principales jefes criminales de Rosario. Según la investigación, el letrado habría transmitido mensajes hacia integrantes de la organización, incluidos sicarios y personas vinculadas con el tráfico de cocaína.

Mansilla permanece detenido en el penal de Marcos Paz bajo el régimen destinado a internos de alto riesgo. Ese sistema restringe especialmente sus comunicaciones por razones de seguridad. Sin embargo, puede mantener contacto con su defensor dentro de las garantías propias de la relación entre abogado y cliente.

La hipótesis investigada sostiene que esa posibilidad habría sido aprovechada para enviar instrucciones hacia el exterior. Castillo habría funcionado como intermediario entre Mansilla y personas que no podían comunicarse directamente con él. La investigación deberá determinar ahora el alcance concreto de esas presuntas comunicaciones y la responsabilidad del abogado.

Quién es el capo narco defendido por Castillo

Mansilla cuenta con antecedentes vinculados con organizaciones criminales de Rosario y permanece alojado en una cárcel federal. En 2023 estuvo involucrado en un plan para escapar del penal de Ezeiza mediante un helicóptero. El intento contemplaba también la fuga de Esteban Lindor Alvarado, otro conocido jefe criminal rosarino.

El régimen de alto riesgo busca limitar la capacidad de determinados detenidos para continuar dirigiendo organizaciones desde prisión. Las comunicaciones con sus abogados mantienen, sin embargo, protecciones legales específicas. Esa situación aparece ahora en el centro de la investigación contra Castillo.

El caso deberá establecer si el vínculo profesional fue utilizado para transmitir encargos ajenos al ejercicio de la defensa. La detención del abogado no equivale a una condena ni determina por sí misma su responsabilidad penal. Las acusaciones deberán ser probadas durante el avance del expediente.

El antecedente de otro abogado acusado de actuar como “correo”

La investigación tiene como antecedente el caso de Iván Carlos Méndez, detenido en septiembre de 2025. Los fiscales Matías Scilabra, Matías Mené y Diego Iglesias lo acusaron de transmitir mensajes entre distintos jefes criminales presos. Según aquella pesquisa, aprovechaba sus visitas profesionales y las comunicaciones protegidas con sus clientes.

Méndez llegó a representar a varios detenidos de alto perfil, entre ellos Mario Segovia, Martín Lanatta y Uriel Luciano Cantero. También tenía como cliente a Julio Andrés Rodríguez Granthon, señalado como un importante proveedor de cocaína en Rosario. Los investigadores reconstruyeron sus visitas a cárceles y contactos mediante tareas del Servicio Penitenciario Federal y la Policía Federal.

La causa sostenía que algunos detenidos utilizaban al abogado para comunicarse indirectamente con familiares y miembros de sus organizaciones. Méndez fue detenido después de visitar a otro de sus clientes en el penal de Ezeiza. En la vivienda donde residía se secuestraron una ametralladora, municiones y cocaína, según aquella investigación.

La detención de Castillo vuelve a poner bajo análisis una modalidad que las autoridades penitenciarias ya habían detectado anteriormente. El punto central será determinar si actuó como defensor o excedió esa función para transmitir órdenes criminales. Esa diferencia deberá ser establecida por la Justicia con las pruebas reunidas en la causa.