El Manchester City fichó al mediocampista argentino Enzo Fernández por USD 169,08 millones (125 millones de libras esterlinas) apenas días después de haber sido notificado, en privado, de que una comisión independiente de la Premier League lo había declarado culpable de graves infracciones financieras cometidas durante nueve temporadas.

Según reveló ESPN, el club fue informado del fallo adverso antes de que se conociera de manera pública, el viernes 25 de septiembre. Esa notificación privada se produjo mientras el equipo dirigido por Enzo Maresca completaba el mayor gasto en fichajes de su historia, por más de USD 608,7 millones (450 millones de libras esterlinas), para reforzar el plantel de cara a la temporada 2026-27.

El primer fichaje del Manchester City

El primero de esos movimientos fue el fichaje de Elliot Anderson, procedente del Nottingham Forest, cerrado el 2 de julio por USD 156,9 millones (116 millones de libras esterlinas), una cifra que en ese momento constituía un récord para la entidad. El mediocampista de 23 años se incorporó de manera oficial el 23 de julio, después de haber contribuido a que Inglaterra terminara tercera en la Copa del Mundo 2026. En agosto llegó el juvenil marroquí Ayyoub Bouaddi, de 18 años, por USD 110,1 millones (81,4 millones de libras esterlinas).

La incorporación más costosa se concretó el 1 de septiembre, en los minutos finales del mercado de pases europeo. El City pagó USD 169,08 millones (125 millones de libras esterlinas) por Enzo Fernández, cifra que igualó el récord británico establecido por el Liverpool al fichar a Alexander Isak del Newcastle el verano anterior. El acuerdo se selló a último momento: horas antes del cierre de la ventana, a las 23:00 GMT, ambos clubes ya habían llegado a un entendimiento que permitió al jugador completar los exámenes médicos, aunque persistieron dudas hasta los minutos previos al vencimiento del plazo.

El contrato de Fernández con Manchester City

El futbolista argentino, de 25 años, firmó un contrato por cinco temporadas con el club inglés. “Doy absolutamente todo y puedo prometerle al Manchester City que eso continuará ahora que estoy aquí”, declaró Fernández tras confirmarse el traspaso. El mediocampista había llegado al Chelsea procedente del Benfica en enero de 2023, por entonces por un récord británico de USD 144,5 millones (106,8 millones de libras esterlinas), con un contrato de ocho años y medio. Durante la última temporada, Fernández había manifestado públicamente su interés en sumarse al Real Madrid, lo que derivó en su exclusión del plantel titular del Chelsea durante dos partidos.

La operación se concretó apenas 30 minutos después de que el jugador publicara un mensaje de despedida a los hinchas del Chelsea en sus redes sociales. Con esta incorporación, el City reunió en su mediocampo a Fernández junto con Anderson y Bouaddi, con un costo combinado superior a los USD 405,4 millones (300 millones de libras esterlinas).

La resolución de la comisión independiente estableció que, entre las temporadas 2009/10 y 2017/18, el Manchester City acordó contratos comerciales que no reflejaban los términos reales pactados con patrocinadores y terceros. Estos acuerdos formaban parte de un esquema de financiamiento encubierto, mediante el cual las empresas patrocinadoras pagaban solo una parte de las cuotas comprometidas, mientras el resto era cubierto por Abu Dhabi United Group Investment & Development Ltd (ADUG), propietario del club.

El mismo mecanismo se aplicó a otros acuerdos, también financiados por ADUG, que permitían al club registrar gastos operativos inferiores a los reales. La comisión identificó, además, un acuerdo circular con Fordham, una entidad que adquiría los derechos de imagen de los jugadores del club, financiado igualmente por el propietario emiratí.

El objetivo de estos esquemas, según el fallo, fue inflar artificialmente los ingresos del club y reducir sus costos en más de USD 1.217,4 millones (900 millones de libras esterlinas) durante el período investigado, con el fin de simular el cumplimiento de las normas financieras. La comisión concluyó que, con su conducta, “el club claramente pretendió eludir las normas de la PL”.

Además de las irregularidades contables, la comisión validó tres de las cuatro acusaciones relativas a la falta de cooperación del club durante la pesquisa, iniciada en diciembre de 2018. Según el fallo, el City “realizó esfuerzos concertados para detener y obstaculizar la investigación” de la liga a lo largo del proceso.

La Premier League presentó formalmente su denuncia en febrero de 2023, y la audiencia ante la comisión se extendió durante 42 días, hasta diciembre de 2024. El expediente reunió miles de páginas de transcripciones y presentaciones de ambas partes antes de que se conociera la decisión.

La Premier explica como el City incumplió las normas

Richard Masters, director ejecutivo de la Premier League, sostuvo que la resolución “establece los hechos de lo ocurrido en el Manchester City durante este período” y detalla “cómo el club incumplió sistemáticamente las normas de la Premier League durante casi una década”. El directivo agregó que “este caso disciplinario, y esta decisión, son los más importantes en la historia de la Premier League”.

Masters remarcó que aún restan definir elementos del proceso, “incluida, de manera importante, la sanción que debe aplicarse por estos incumplimientos”. El ejecutivo señaló que la liga está “comprometida a avanzar con rapidez en el resto del proceso, para brindar certeza a la liga, a los clubes y a los aficionados”.

El club emitió un comunicado en el que se declaró “decepcionado y sorprendido” por la decisión de la comisión y aseguró contar con “un amplio conjunto de pruebas irrefutables” que respaldan su posición. La entidad adelantó que “actuará con firmeza” en todos los foros regulatorios y legales disponibles, dado que, según su lectura, el fallo “contiene errores materiales evidentes, tanto de derecho como de principio y de hecho”.

El City tiene plazo hasta el viernes 2 de octubre para presentar una apelación formal. Según trascendió, el club planea interponer una demanda por USD 1.082,1 millones (800 millones de libras esterlinas) para revertir el veredicto de culpabilidad. Pese a esta expectativa, la Premier League sugirió que la sanción podría definirse en las próximas semanas, aunque el caso podría extenderse hasta dos años más si el club insiste en su estrategia legal.

Con los cargos ya probados, la cuestión de la pena quedará en manos de una nueva audiencia de la comisión independiente, que se mantendrá privada hasta que se autorice la difusión de su resultado. Las sanciones contempladas abarcan desde multas económicas hasta el descuento de puntos, el descenso de categoría o la expulsión de la liga.

El propietario del Hull City, Acun Ilicali, calificó la conducta del club como “dopaje financiero”. De confirmarse las sanciones más severas, el Manchester City podría perder los tres títulos de la Premier League obtenidos entre 2009 y 2018. Por el momento, el equipo dirigido por Enzo Maresca encabeza la tabla de posiciones con cinco victorias en el arranque de la temporada, sin haber disputado ningún partido desde que se conoció públicamente el veredicto de culpabilidad.