La actividad económica retrocedió 1,5% en abril frente a marzo, según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos. El dato del Estimador Mensual de Actividad Económica marcó una corrección después del repunte de 3,5% registrado el mes anterior. Aun así, la comparación interanual mostró una suba de 1,6%, mientras que en el acumulado del año el avance fue de apenas 0,3%.

El número llega en un momento sensible para el equipo económico, ya que el ministro Luis Caputo había anticipado que desde mayo o junio comenzarían los «mejores 18 meses» para la economía. La caída mensual de abril plantea una señal de cautela, sobre todo porque varios sectores que habían mostrado recuperación en marzo volvieron a terreno negativo. El Gobierno, de todos modos, eligió poner el foco en la comparación interanual y en la tendencia de mediano plazo.

Siete sectores crecieron y ocho tuvieron caídas

De los 15 sectores que integran el EMAE, siete registraron subas interanuales durante abril. Los mayores avances estuvieron en Explotación de minas y canteras, con un crecimiento de 17,1%, y en Agricultura, ganadería, caza y silvicultura, que aumentó 10,9%. Entre ambos rubros aportaron 1,8 puntos porcentuales al resultado interanual del indicador.

Del otro lado, ocho sectores mostraron bajas respecto del mismo mes del año pasado. Pesca tuvo la caída más pronunciada, con un retroceso de 28,4%. También bajaron Industria manufacturera, con una merma de 2,9%, y Comercio mayorista, minorista y reparaciones, que cayó 3,2%; estos dos últimos restaron 0,9 puntos porcentuales a la variación interanual del EMAE.

La lectura sectorial dejó una señal mixta. Construcción, que en marzo había crecido 8,3%, pasó a caer 1,8% en abril. Comercio retrocedió luego de haber subido 4,2% el mes anterior, mientras que la industria manufacturera volvió a registrar una baja después de un avance de 5,2% en marzo.

El dato fue peor al previsto por algunas consultoras

La baja mensual difundida por el Indec fue más profunda que la estimada por algunas consultoras privadas. Analytica proyectaba una caída de 0,8% para abril. En tanto, el Centro de Investigación del Ciclo Económico había estimado un repunte mensual de 0,2% y una baja interanual de 0,4%.

El economista jefe de la Fundación Libertad y Progreso, Iván Cachanosky, sostuvo que la corrección no sorprendió por completo luego del salto de marzo. «La caída del EMAE de abril era esperable luego de un muy buen marzo. Ya lo venían anticipando los indicadores vinculados a actividad dando las señales de que vendría un mes de corrección», afirmó.

Caputo, por su parte, remarcó otro ángulo del informe. En su cuenta de X, escribió que el EMAE creció 2,1% en el primer cuatrimestre frente al mismo período del año anterior. También destacó que el indicador tendencia-ciclo subió 0,3% y acumula 25 meses de crecimiento, lo que calificó como la fase expansiva más larga en casi 15 años.

La apuesta oficial para los próximos meses

El ministro de Economía había planteado en una entrevista reciente que, a partir de mayo o junio, comenzaría un período de fuerte mejora económica. Según su visión, una vez iniciado un ciclo favorable, esa etapa de prosperidad podría sostenerse por sí misma. Entre los factores mencionados ubicó la concesión de 9.000 kilómetros de rutas nacionales, la Ley de Inocencia Fiscal, la modernización laboral y la reducción de cargas patronales.

Sin embargo, varias de esas iniciativas avanzan con dificultades. El Fondo de Asistencia Laboral, pensado como un seguro para empleadores ante eventuales despidos, fue postergado hasta noviembre por su impacto fiscal. A la vez, la Ley de Inocencia Fiscal todavía espera cambios pedidos por contadores, que advirtieron posibles riesgos para los contribuyentes.

La discusión legislativa también enfrenta obstáculos políticos. Uno de los puntos más sensibles es la adhesión de funcionarios públicos al Régimen Simplificado de Ganancias, que quedó mezclada con otros debates económicos y complicó la búsqueda de consensos. Mientras tanto, la concesión de rutas nacionales aparece como una de las herramientas concretas que el Gobierno tiene en marcha para apuntalar la actividad.

Desde el sector de la construcción advierten que el impacto de esa medida podría ser limitado si no se reactiva también la inversión privada. Según plantean empresarios del rubro, la obra pública representa cerca del 30% de la actividad, mientras que el resto depende de proyectos privados. Por eso, el dato de abril será seguido como una señal clave para medir si la economía retoma el crecimiento o si la recuperación vuelve a perder fuerza.