El auxilio de Estados Unidos para contener el dólar le costó al BCRA USD 17,7 millones
El Banco Central de la República Argentina (BCRA) pagó USD 17,74 millones en intereses al Departamento del Tesoro de Estados Unidos por la activación de una parte del swap de monedas acordado en 2025. La operación se utilizó para reforzar reservas y moderar la volatilidad cambiaria antes de las elecciones legislativas nacionales.
El dato surge de los Estados Contables del Ejercicio 2025 del organismo que preside Santiago Bausili. El acuerdo había sido firmado el 18 de octubre de ese año y contemplaba una línea por hasta USD 20.000 millones, aunque el tramo efectivamente utilizado fue de USD 2.500 millones.
Cuánto se usó del swap
El BCRA activó la operación durante el cuarto trimestre de 2025 y la canceló antes del cierre del mismo ejercicio fiscal. Sobre el capital utilizado, el costo financiero fue de USD 17,743 millones, equivalente a una tasa efectiva aproximada de 0,71% por el período de uso.
El informe oficial describió el convenio como parte de “una estrategia integral” para reforzar la política monetaria argentina y mejorar la capacidad de respuesta frente a shocks externos. También señaló que el mecanismo buscaba fortalecer la liquidez de las reservas internacionales.
En la práctica, el acuerdo permitió al Banco Central acceder temporalmente a dólares del Tesoro estadounidense. No se trató de una transferencia definitiva, sino de una operación de intercambio de monedas con compromiso de devolución y pago de intereses.
El objetivo: contener la presión cambiaria
La asistencia financiera se dio en un contexto de reservas bajas y presión sobre el mercado de cambios. El Gobierno buscaba atravesar la previa electoral con mayor capacidad de intervención y menor volatilidad sobre el dólar.
Los swaps de monedas funcionan como acuerdos temporales entre bancos centrales o tesoros. Una de las partes entrega divisas y recibe otra moneda a cambio, con el compromiso de revertir la operación en una fecha determinada. En este caso, el mecanismo permitió al BCRA sumar poder de fuego en dólares durante un período de tensión cambiaria.
De los USD 20.000 millones disponibles, solo se utilizaron USD 2.500 millones. Esa cifra fue luego devuelta en su totalidad, según confirmaron tanto el Banco Central como el Tesoro norteamericano.
La confirmación de Estados Unidos
A comienzos de 2026, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, confirmó el repago del tramo activado. “Me complace anunciar que, como reflejo de su fortalecida posición financiera, la Argentina ha reembolsado rápida y completamente su limitada disposición del swap con Estados Unidos”, sostuvo.
Bessent agregó que el Fondo de Estabilización Cambiaria de Estados Unidos ya no tenía pesos argentinos. También remarcó que la operación generó ganancias para el contribuyente estadounidense. “El ESF nunca ha perdido dinero. Nuestra nación ha recibido el reembolso completo, generando decenas de millones de dólares en ganancias”, afirmó.
Desde el BCRA también informaron que en diciembre de 2025 se cancelaron las operaciones realizadas bajo el acuerdo de estabilización cambiaria. La devolución cerró el uso del swap dentro del mismo año contable en que fue activado.
Un respaldo político y financiero
El acuerdo representó un fuerte respaldo del gobierno de Donald Trump a la administración de Javier Milei en la previa de las elecciones legislativas. La intervención permitió reforzar reservas, moderar la presión sobre el dólar y transmitir una señal de apoyo financiero desde Washington.
Tras la victoria electoral del oficialismo, el clima de incertidumbre cambiaria se redujo y el dólar mayorista se mantuvo más estable. Ese cambio de escenario facilitó la cancelación del tramo utilizado del swap antes de finalizar el año.
La operación dejó un dato concreto para las cuentas del Banco Central: el auxilio financiero de Estados Unidos no llegó a usarse en su totalidad, pero el tramo activado tuvo un costo de casi USD 18 millones en intereses. Para el Gobierno, funcionó como una herramienta de estabilización; para el Tesoro estadounidense, como una operación repagada con ganancias.