El presidente del Banco Central afirmó que el dólar flota libremente y le restó importancia al alza de la mora
El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, respaldó este miércoles el esquema económico del Gobierno y aseguró que el actual régimen cambiario funciona como una libre flotación. Además, relativizó el aumento de la morosidad y lo vinculó directamente con la reactivación del crédito.
Durante su exposición en el Congreso Económico Argentino, el titular del Banco Central de la República Argentina sostuvo que el sistema de bandas cambiarias implementado en 2025 tenía como objetivo avanzar hacia una flotación y contener expectativas de devaluación. “Poca gente hoy piensa en el techo de la banda”, afirmó, al remarcar que el tipo de cambio se mueve sin presiones significativas.
En ese marco, aseguró que la política monetaria apunta a que la inflación local converja a niveles internacionales. Según explicó, las variaciones recientes del dólar no se trasladaron a precios, algo que calificó como “un hito” en una economía históricamente bimonetaria.
Sin embargo, reconoció que la inflación registró un repunte por encima de lo esperado. “Es claro que el índice de precios aumentó más de lo deseado, pero creemos que es temporario”, señaló, y lo atribuyó a una caída en la demanda de dinero junto con ajustes en precios relativos.
Bausili también aseguró que el programa de estabilización comenzó a mostrar resultados en los últimos meses. En ese sentido, anticipó una recuperación incipiente tanto del crédito como del nivel de actividad, en línea con la estrategia oficial.
En cuanto a la mora, que supera el 10% en préstamos personales y tarjetas, el funcionario le restó dramatismo. “Sin crédito no hay mora. Apareció el crédito y la mora”, explicó, al sostener que el sistema financiero está atravesando una etapa de readaptación tanto para deudores como para acreedores.
Al detallar los fundamentos del programa, el titular del BCRA enumeró cuatro pilares. El primero es la menor demanda de dólares por parte de los hogares, junto con la recomposición de financiamiento en el sector privado.
El segundo eje es la acumulación de reservas, con compras por US$6900 millones en lo que va del año. Según indicó, esto permite avanzar en la flexibilización cambiaria con un enfoque prudente para evitar volatilidad de corto plazo.
Como tercer punto destacó el crecimiento de las exportaciones en términos de volumen, que —según afirmó— alcanzaron máximos históricos. Finalmente, remarcó la solidez fiscal como ancla del programa, al considerar que la eliminación del déficit reduce los riesgos sobre la balanza de pagos.
