La senadora bonaerense Malena Galmarini defendió el viaje que realizó junto a Sergio Massa y un grupo de amigos a Barbados en un avión privado. Según explicó, la aeronave pertenecía a una persona cercana a la pareja y el traslado estuvo relacionado con la celebración de sus 30 años de matrimonio. El episodio había generado cuestionamientos después de conocerse las características del vuelo y su elevado costo operativo.

«Tenemos un amigo de hace muchísimo tiempo que tiene la enorme suerte de tener un avión», afirmó Galmarini al referirse públicamente al viaje. La dirigente sostuvo que se trató de una decisión privada y defendió la posibilidad de utilizar sus ingresos para realizar ese tipo de vacaciones. También remarcó que tanto ella como Massa presentan declaraciones juradas por sus actividades públicas.

El viaje que generó cuestionamientos

Massa y Galmarini viajaron al Caribe acompañados por un grupo de amigos durante agosto. Parte del recorrido fue realizado en un jet privado que distintos medios vincularon con el empresario Francisco De Narváez, quien mantiene una relación personal con el exministro de Economía. El itinerario incluyó escalas antes del arribo a Barbados y posteriormente durante el regreso a la Argentina.

Desde el entorno de Massa señalaron que la invitación estuvo relacionada con la amistad que mantiene desde hace años con el empresario. La explicación indicó que el viaje funcionó como un agasajo por el aniversario de matrimonio de la pareja. El costo operativo estimado de una aeronave de esas características, sin embargo, no implica necesariamente que esa suma haya sido pagada por los pasajeros.

El episodio derivó además en cuestionamientos políticos y en una presentación judicial contra Galmarini. El planteo buscó determinar quién afrontó los gastos del traslado y bajo qué condiciones se realizó el viaje. La existencia de una denuncia no supone que se haya comprobado la comisión de un delito y cualquier eventual responsabilidad deberá ser determinada por la Justicia.

Galmarini defendió sus gastos personales

Durante sus declaraciones, Galmarini sostuvo que junto con Massa mantienen un estilo de vida austero en otros aspectos y que pueden decidir cómo utilizar sus ingresos. Señaló que viven desde hace décadas en la misma casa y mencionó distintos hábitos cotidianos para explicar que las vacaciones forman parte de decisiones privadas de la familia. También cuestionó la repercusión pública que alcanzó el viaje.

La dirigente afirmó además que Massa realiza actividades profesionales fuera de la Argentina después de haber dejado el Ministerio de Economía. El exfuncionario mantiene al mismo tiempo actividad política dentro del Frente Renovador y participa de encuentros partidarios. Galmarini utilizó ese argumento para rechazar las críticas centradas en la capacidad económica de la pareja para realizar el viaje.

La controversia quedó concentrada principalmente en el origen y las condiciones económicas del traslado. Mientras Galmarini sostuvo que se trató de un viaje privado entre amigos, los cuestionamientos apuntaron a conocer quién pagó los vuelos y si existieron beneficios vinculados con su condición de funcionaria pública. Esos aspectos deberán ser establecidos si las actuaciones judiciales avanzan.