Pesimismo en el balance y esperanza a futuro: cómo evalúan los argentinos el 2025 las expectativas para el 2026
Aunque el cierre de 2025 deja un sabor amargo en la evaluación general del país, las expectativas hacia el próximo año muestran un giro más optimista. Una encuesta nacional revela que la mayoría de los argentinos considera que a la Argentina le fue mal este año, pero al mismo tiempo confía en una mejora durante 2026, especialmente en términos de estabilidad.
El relevamiento fue realizado por la consultora Opinaia sobre una muestra de 1.000 personas a nivel nacional, a partir de un nuevo indicador denominado Balance Integral del Año (BIDA), que mide percepciones sobre bienestar, economía, salud y entorno social.

Según los resultados, el 58% de los encuestados evaluó negativamente el desempeño del país en 2025. De ese total, un 35% consideró que fue un año “malo” y un 23% directamente lo calificó como “muy malo”. Solo el 42% realizó un balance positivo a nivel nacional.
El contraste aparece cuando se analizan las percepciones personales: el 55% afirmó que su año fue bueno o muy bueno, y el 52% extendió esa valoración positiva a la experiencia de familiares y personas cercanas.
Economía: el principal foco de malestar
La encuesta muestra que la economía fue el factor más problemático del año, tanto en el plano macro como en el cotidiano. El 66% de los argentinos cree que la economía del país funcionó mal o muy mal durante 2025.
En el plano individual, la percepción sigue siendo negativa, aunque algo más moderada: el 61% consideró que su situación económica personal fue mala, una diferencia que evidencia la brecha entre la macroeconomía y las estrategias de adaptación individual.
Ese ajuste se refleja en hábitos concretos. De acuerdo al estudio, el 69% de los consultados restringió consumos que valoraba y solo el 41% logró ahorrar durante el año.
Salud y vínculos, los aspectos mejor evaluados
A pesar de las dificultades económicas, hay dimensiones que amortiguaron el impacto del año. El 73% se mostró conforme con su situación de salud y una mayoría valoró positivamente el tiempo compartido con familiares y amigos.
Esa combinación explica por qué, aun con una evaluación negativa del contexto general, muchos argentinos rescatan aspectos favorables de su vida cotidiana.
Expectativas en alza para 2026
El dato más llamativo del informe aparece al proyectar el futuro. El 57% de los argentinos se muestra optimista respecto de su economía personal en 2026: un 31% cree que estará mejor que este año y otro 26% espera que se mantenga estable.
El optimismo se extiende al plano nacional. El 62% considera que 2026 será un año mejor para la Argentina, una cifra sensiblemente superior a la evaluación del 2025 y que marca un cambio en el clima social.
Según explicó Valentín Nabel, director de Opinaia, la encuesta refleja una expectativa centrada en el orden macroeconómico: “La gente cree que se va a ordenar la macro, aunque no necesariamente la micro”, señaló.
El factor político y la construcción de expectativas
El estudio también sugiere que el escenario político posterior a las últimas elecciones influyó en ese cambio de ánimo. La consolidación del oficialismo en el Congreso y la promesa de reformas estructurales parecen haber generado una expectativa de estabilidad, más allá de las dificultades actuales.
En ese contexto, el balance final de 2025 combina desencanto con el presente y esperanza en el futuro, una tensión que atraviesa hoy a buena parte de la sociedad argentina.

